Jueves 31 de diciembre de 2020

Silvestre I (335)

1Jn 2, 18-21 Ustedes están ungidos

Salmo 95: Alégrense los cielos y la tierra.

Jn 1, 1-18: La Palabra se hizo carne

Llegamos al último día del año 2015. Es momento para detenernos y contemplar el rostro de Dios hecho carne, Palabra de vida. Detengámonos cada uno y reflexiones ¿Qué sentido hemos dado a nuestra vida en la familia, en nuestros proyectos personales y comunitarios? ¿Cómo hemos colaborado en la educación, formación y conciencia ciudadana para proteger y defender la vida humana? ¿Qué estamos haciendo para exigir a quienes aspiran al gobierno a no ser demagogos, sino a presentar planes concretos mejoras en salud, trabajo, defensa y cuidado del medioambiente, protección y seguridad ciudadana, meritocracia para que se elimine tanta burocracia, y que trabajen por el bien común del país? ¿Cómo protegerán los aspirantes a gobernar el país en la defensa de los indígenas y en la protección de la industria nacional?

Hoy Señor Jesús queremos darte gracias, por las parejas del programa de familia. Gracias por los niños, as que nos alegraron con su canto, su fe, oración compartida y trajeron una nueva vitalidad a este medio de comunicación. Gracias por todas las personas profesionales, dirigentes, periodistas y comunicadores sociales que con su aporte han contribuido a través de RSM Radio San Martín a educar, concientizar y aportar a la cultura y educación de nuestro pueblo. Te damos gracias por todas las personas de los distintos programas que propalan a través de la radio del Santo de la Caridad.

Gracias por los jóvenes voluntarios que unen sus estudios universitarios con el servicio a las comunidades excluidas. Por los catequistas y los distintos movimientos que con su testimonio de vida, transmiten la alegría del evangelio. Por los adultos, as, que con el esfuerzo en la educación, en la salud, en la protección del agua y del medioambiente, no desesperan, pese a las incomprensiones, sino que con esperanza luchan por concienciar y educar a nuestros hermanos.

Gracias por los misioneros, as, laicos, religiosas, sacerdotes, frailes que entregan su vida al servicio del evangelio. Por los buenos pastores, que hacen del evangelio el tesoro de su vida y lo transmiten como Jesús con alegría, fe y esperanza.

Gracias por el Papa Francisco, que sigue despertando la búsqueda del evangelio de una Iglesia pobre y para los pobres. Que fortalezca la fe de sus hermanos, en Jesús que se hizo pobre para enriquecernos con su gracia y su misericordia.

Danos Señor, fuerza, sabiduría, para ser testigos de vida. Tu Palabra es vida, amor, verdad, justicia, paz. Danos tu Espíritu para que te conozcamos y vivamos mejor como Iglesia para ser instrumentos de paz y reconciliación. Que este nuevo año 2016 sea un año de conversión, misericordia para sembrar la paz, reconciliación, comprensión en la defensa de la vida y de la creación.

FELIZ AÑO 2021. Que Cristo, principio y fin guíe nuestras vidas.

(+) Fr. Héctor Herrera op.

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