Jueves 05 de agosto de 2021. Tiempo Ordinario, Año Impar, Semana No. 18º
Basílica de Sta. María la Mayor
Nm 20, 1-13: Ábreles la fuente de agua
Salmo 94: Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: “No endurezcan su corazón”
Mt 16, 13-23: Te daré las llaves del Reino
Con el tiempo y la convivencia, las personas consideraban a Jesús como profeta, como hombre de Dios. En la mentalidad judía no había diferentes profetas sino un mismo espíritu profético que pasaba de uno a otro. No hay sino un mismo Espíritu de Dios que habla a través de distintas personas de las que ha tomado posesión plena. Jesús exige a sus cercanos seguidores decirle quién es Él. Pedro tomando la iniciativa, responde en nombre de todos. Entonces recibe la promesa de que la fe y la comunidad basada sobre esa confesión de fe no van a morir. Jesús no promete a Pedro una Iglesia, sino que Él edificará sobre Pedro, sobre su fe, una Iglesia; por eso dice “mi Iglesia”. Es importante recordar que la Iglesia es la comunidad y no el edificio. A la construcción le llamamos “iglesia” porque es el espacio en dónde se reúne la Iglesia, es decir, la comunidad cristiana. No olvides cristiano, la Iglesia eres tú.
F/ Editorial Claretiana

