El vencedor no es el que domina, sino el que sirve por amor
El Papa Francisco ha recordado además que estos nuevos santos vivieron según el estilo de Jesús, que es “el servicio”: “La fe y el apostolado que llevaron a cabo no alimentaron en ellos deseos mundanos ni ansias de poder, sino que, por el contrario, se hicieron servidores de sus hermanos, creativos para hacer el bien, firmes en las dificultades, generosos hasta el final”.
“Jesús nos ayuda a pensar no según los criterios del mundo, sino conforme al estilo de Dios, que se hace el último para que los últimos sean enaltecidos y lleguen a ser los primeros”. Lo ha recordado también esta mañana el Papa Francisco, al comentar el evangelio hodierno según San Marcos que relata cuando los discípulos Santiago y Juan le piden a Jesús que les conceda sentarse uno a su derecha y otro a su izquierda en su gloria. Esta petición revela su deseo de poder y la respuesta de Jesús subraya la importancia del servicio. De hecho – dice el Papa – “a su derecha y a su izquierda habrá dos ladrones, crucificados como Él en la cruz y no acomodados en los tronos del poder. El vencedor no es el que domina, sino el que sirve por amor”.
“Jesús les revela que Él no es el Mesías que ellos piensan” dice el Papa, sino “el Dios del amor, que se abaja para alcanzar a los humildes; que se hace débil para levantar a los débiles; que trabaja por la paz y no por la guerra; que vino para servir y no para ser servido”.
Francisco explica que, al igual que los discípulos y los nuevos catorce santos, también nosotros podemos aprender el estilo de Dios que es “el servicio”. ¿Cómo? “Siguiéndolo a Él, caminando tras sus huellas y acogiendo el don de su amor que transforma nuestra manera de pensar” aclara el Papa.
Debemos anhelar el servicio, no el poder, pues “el servicio es el estilo de vida cristiano” recuerda el Papa: “No se trata de una lista de cosas por hacer, como si, una vez hechas, pudiéramos considerar que nuestro turno terminó; quien sirve con amor no dice: “ahora le tocará a otro”. Este es un modo de pensar como empleados, no como testigos”.

