Frío sin precedentes
Arequipa enfrenta una de las temporadas más frías de los últimos años, con 15 distritos en riesgo muy alto ante el descenso térmico nocturno, según el aviso meteorológico N.º 208 emitido por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI). Entre el 21 y el 23 de junio, los termómetros han marcado temperaturas mínimas por debajo de los 5 °C en zonas urbanas y valores inferiores a 0 °C en localidades ubicadas por encima de los 3,800 metros sobre el nivel del mar. Esta situación ha generado preocupación entre la población arequipeña, especialmente en los distritos altoandinos, donde las heladas golpean con mayor intensidad y frecuencia.

El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) confirmó que Arequipa es una de las regiones más afectadas por este fenómeno, junto a Cusco, Puno, Apurímac y Ayacucho. En total, 263 distritos de la sierra peruana han sido declarados en riesgo por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED), de los cuales 131 se encuentran en condición de riesgo muy alto. El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) ha activado un monitoreo permanente y coordinado acciones con autoridades regionales y gobiernos locales para mitigar los efectos de esta ola de frío extremo en la población, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.
Las bajas temperaturas que se vienen registrando en Arequipa desde inicios de junio ya han provocado cambios en la rutina escolar. La Gerencia Regional de Educación (GRE) anunció que desde el 2 de junio los colegios públicos y privados de la región estarían retrasando entre 15 y 30 minutos el horario de ingreso habitual de los estudiantes. La medida, de carácter preventivo, busca proteger la salud de la población escolar ante los reportes del SENAMHI que advierten temperaturas cercanas a los 0 °C en zonas altoandinas. Según la GRE, ese cambio no afectaría el calendario académico ni implicaría suspensión de clases, y actualmente sigue vigente mientras dura la temporada de heladas. Además, se ha autorizado a los estudiantes a asistir con ropa abrigadora sin necesidad de seguir estrictamente el uniforme oficial, con el fin de mitigar los efectos del frío en los más vulnerables.

A pesar de las temperaturas gélidas durante la noche, el clima en Arequipa presenta un contraste atípico durante el día, un fenómeno atribuido directamente al cambio climático. En mayo de este año, el distrito de Caravelí superó los 32 °C, algo inusual para una estación de otoño. Según César Navarro, presidente de la Junta de Usuarios del Sector Hidráulico Menor Clase B Caravelí, este comportamiento climático ha obligado a los agricultores, especialmente aquellos que cultivan paltas y uvas, a utilizar cada vez más agua para evitar el estrés hídrico en sus plantas. De lo contrario, estas pueden marchitarse o incluso morir. El SENAMHI confirmó que estas condiciones no corresponden a esta época del año, ya que las temperaturas diurnas están elevadas y las nocturnas, aunque frías, no son lo suficientemente constantes como para equilibrar el ciclo natural de los cultivos. Aunque las represas lograron llenarse adecuadamente este año, los expertos advierten que, en un escenario de lluvias escasas, este panorama podría representar una seria amenaza para la agricultura regional.
El cambio climático no solo agrava las heladas y altera los ciclos agrícolas, sino que también expone a Arequipa a un escenario alarmante: el riesgo creciente de incendios forestales. Según advirtió el especialista en Salud Ambiental Zacarías Madariaga Coaquira, más de 250 mil personas, aproximadamente el 20 % de la población provincial, viven en zonas propensas a estos siniestros, debido al aumento de temperaturas, la resequedad de los suelos y la vegetación, así como la falta de humedad en áreas rurales. El director zonal del SENAMHI, Guillermo Gutiérrez Paco, señaló que las zonas más vulnerables son los distritos de Characato, Mollebaya, Pocsi, Polobaya y Chiguata, ubicados alrededor de la cuenca Chili no regulado. También hay riesgo en las partes altas de Miraflores, Alto Selva Alegre y Mariano Melgar, especialmente en fechas como Fiestas Patrias, cuando muchas personas escalan el Misti y encienden fogatas sin medir las consecuencias. Estos incendios, además de poner en peligro vidas humanas, afectan severamente la flora, como los queñuales, esenciales para la captación de agua, y la fauna local. A nivel de salud pública, la inhalación de cenizas y humo puede causar enfermedades respiratorias crónicas, según advirtió Madariaga. Frente a ello, las autoridades instan a redoblar las medidas de prevención y a activar protocolos de respuesta rápida junto al COER, FF.AA. y Serfor.

La temporada de frío en Arequipa este 2025 no solo ha traído consigo temperaturas más intensas que en años anteriores, sino que también ha revelado con crudeza las múltiples dimensiones del cambio climático en la región. Desde el retraso en los horarios escolares para proteger la salud de los estudiantes, hasta el aumento de la demanda hídrica en cultivos por el estrés térmico de las plantas, pasando por el riesgo creciente de incendios forestales que amenazan a más de 250 mil personas, la situación actual obliga a las autoridades, instituciones educativas y ciudadanos a tomar medidas urgentes y sostenidas. El descenso térmico no puede ser entendido como un fenómeno aislado: es el síntoma visible de un contexto ambiental que requiere mayor atención, planificación preventiva y conciencia climática colectiva. Si bien los reportes del Senamhi, el Indeci y la GRE ayudan a mitigar algunos efectos inmediatos, el reto está en diseñar políticas públicas de largo plazo que protejan tanto la salud como la sostenibilidad ambiental de la ciudad blanca.
Redacción David Mendez

