Miércoles 21 de enero del 2026 – Segunda semana del Tiempo Ordinario – Año Par (Ciclo A)
Primera lectura del primer libro de Samuel 17, 32-51
Salmo 143, 1. 2. 9-10 R/. ¡Bendito el Señor, mí alcázar!
Lectura del santo evangelio según san Marcos 3, 1-6
En aquel tiempo, Jesús entró otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si lo curaba en sábado y acusarlo.
Entonces le dice al hombre que tenía la mano paralizada:
«Levántate y ponte ahí en medio».
Y a ellos les pregunta:
«¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?».
Ellos callaban. Echando en torno una mirada de ira y dolido por la dureza de su corazón, dice al hombre:
«Extiende la mano».
La extendió y su mano quedó restablecida.
En cuanto salieron, los fariseos se confabularon con los herodianos para acabar con él.
Reflexión
Recorrer el camino de la vida junto a Jesús implica dejarnos cuestionar por su persona y sus enseñanzas. Una y otra vez el Señor pone en el centro de su atención a la persona y su realidad. Nos ayuda a comprender que Dios quiere librarnos de los males que nos aquejan, y que muchas veces nos paralizan, como es el caso del hombre en la sinagoga. El milagro es señal y signo de la presencia y del amor actuante de Dios. Como decía Javier Saravia: «Es característico del Evangelio de Marcos presentar los “Milagros de Jesús” como una llamada de fe»

