Jueves 22 de enero del 2026 – Segunda semana del Tiempo Ordinario – Año Par

Primera lectura, del primer libro de Samuel 18, 6-9; 19, 1-7
Salmo 55, 2-3. 9-10ab. 10c-11. 12-13 R/. En Dios confío y no temo

Lectura del santo evangelio según san Marcos 3, 7-12
En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea.
Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, Jerusalén, Idumea, Transjordania y cercanías de Tiro y Sidón.
Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío.
Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.
Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban:
«Tú eres el Hijo de Dios».
Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.
Reflexión
La sanación que Jesús nos da va más allá de lo que incluso nosotros podemos percibir. Es una sanación que toca y embellece el alma, que transforma y da identidad a nuestra vida. Todos los que sufrían de algo, (todos los que necesitaban perdón, saberse amados, acogidos, escuchados, todos los que tenían el alma rota) “se le echaban encima”.
La necesidad de sentirse tocados por Él, es una experiencia única y liberadora porque el amor toca las periferias del corazón para llenarlas de esperanza.

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