Domingo 08 de febrero del 2026 – Homilía V Domingo del tiempo ordinario – Año Litúrgico 2025-2026 – Ciclo A
Primera lectura del libro de Isaías 58, 7-10
Salmo 111 1, 4-5. 6-7. 8a, y 9 R/. El justo brilla en las tinieblas como una luz
Segunda Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, 1-5
Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 13-16
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».
Reflexión
La Palabra de Dios, en este V Domingo del Tiempo Ordinario, nos anima a profundizar en la Jornada mundial contra el hambre y que todos los años nos ofrece Manos Unidas. En esta ocasión el lema de la Jornada adquiere la fuerza de esta invitación: «¡Declara la guerra al hambre!». El lema se inspira en el Papa Francisco, cuando nos animó con valentía y determinación a «usar los recursos disponibles para ayudar a los necesitados, a combatir el hambre y a promover iniciativas que impulsen el desarrollo. Estas son las ‘armas de la paz’», apostilló.

