El deseo de poseer una imagen corporal que satisfaga los estándares establecidos en una sociedad, ha provocado que menores de 10 años, en particular mujeres, tengan un concepto errado de su contextura corporal, conllevando a problemas de conducta alimentaria, donde ganan terreno la anorexia y la bulimia, además de la obesidad.
La Psicóloga del Centro Vida Mujer, Julissa Aguayo Salazar, comentó que los factores son múltiples, desde un comentario de los papás (sin ánimo de dañar) hasta querer agradar a cierto grupo con una “figura” que pude poner en riesgo la salud y la vida de las personas.
Existe preocupación, porque según estudios a nivel internacional, indican que el 15% de la población de mujeres jóvenes tiene trastornos alimenticios, mientras que 40% de niñas de primer y segundo grado están deseando ser delgadas y el 80% de las niñas de 10 años de edad ya están preocupadas por su peso.
“La sociedad se está enfermando emocionalmente y es en los hogares donde los progenitores deben prestar mucha atención a los conductas de sus hijos para evitar que pierdan la vida, porque esa es una de las consecuencias y no hay marcha atrás”, enfatizó la especialista.
Dijo que las mujeres son más propensas, debido a un tema cultural. Por naturaleza las niñas quieren verse lindas, además la presión del grupo hace que se sometan a modelos que nos imponen.
Por ejemplo, cuando uno va a la tienda busca una talla de pantalón, se encuentra con prendas pequeñas, además en la televisión, Internet u otros medios de comunicación uno ve cada vez más mujeres con cuerpos delgados y se cree que todas deberíamos ser así, cuando esa no es la realidad.
Los padres de familia, tienen que estar atentos. La psicóloga Julissa Aguayo, da algunas señales para evitar llegar a extremos.
Si su hija (o), no quiere comer, si busca almorzar solo o le preocupa su peso, hay que preocuparse y comenzar con un tratamiento que consiste en una terapia que involucre a un nutricionista y otros profesionales.
Cuando se llega a la etapa de la adolescencia, este grupo es más propenso en caer en la anorexia o bulimia, encontrándose en una situación confusa, en la que necesitan sentirse bien consigo mismos y a al mismo tiempo aceptar la verdad sobre su cuerpo y su vida. Ellos necesitan todo el apoyo que puedan obtener de amigos, parientes y sobre todo de la familia.
Para finalizar, la especialista, señaló que los papás deben darles la seguridad que necesitan sus hijos, pues solo con una adecuada autoestima y el amor que les muestren se evitarán muchos problemas que afecten su salud.
Jenny Flores – Redacción RSM
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