Miércoles 20 de Mayo de 2020. A. 6ª Semana de Pascua

Bernardino de Siena (1444)

Hch 17,15.22–18,1: Les anuncio lo que veneran sin conocer. Salmo 148: Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Jn 16,12-15: El Espíritu les guiará hasta la verdad.

Jn 16,12-15 anuncia a sus discípulos que el Espíritu los guiará. Jesús continuará su obra a través del Espíritu Santo Prometido a sus discípulos.

El Espíritu Santo es nuestro abogado, defensor y maestro. Si nos dejamos enseñar y guiar por el Espíritu de Dios, abriendo nuestro corazón y mente  a una actitud positiva, de querer mirar y caminar según Dios, entonces nuestra vida será distinta. Porque el Espíritu nos conducirá a la verdad total que es Cristo.

Nunca terminaremos de comprender  en toda su profundidad la vida y la misión de Jesús. Sin embargo, conocer la verdad, es un proceso. En la vida cristina pasamos por etapas de niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos. Si nos dejamos conducir por el Espíritu de la Verdad, Él nos descubrirá la persona de Jesús. Entonces comprenderemos que ser testigos de Jesús en el mundo es una tarea  y un seguimiento diario.

El Espíritu Santo es nuestro Maestro interior, nos da la gracia de la fe, para hacer aquí y ahora la misión de Jesús. Anunciar con alegría que Jesús es la buena nueva que sella nuestras vidas en la atención a los pobres como Èl, en la sanación corporal y espiritual. Formando comunidades fuertes en la fe.

El que sigue a Jesús construye fraternidad, aprende a saber apreciar los dones de los demás y los pone al servicio de su comunidad. El Espíritu Santo nos irá revelando el misterio de Dios, así como Jesús tiene una íntima comunión con su Padre, así también los hijos debemos amarnos y respetarnos. Cada uno tiene que reflexionar en serio sobre nuestra actitud ante la vida. Si en una familia no hay comprensión y más bien se da la violencia contra la esposa y los niños, éstos crecerán en un espíritu de desamor y desentendimiento mutuo.

Muchas veces las  sociedades en que vivimos son reflejo de la situación del hogar. ¿Nos dejaremos conducir por el Espíritu de Dios para comprender la gran riqueza y valor del amor a él y a nuestros hermanos? Saldremos de esta pandemia con un corazón nuevo y solidario, si dejamos que el Espíritu Santo encienda en nosotros el fuego del amor solidario.

Fr. Héctor Herrera OP.

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