Jueves 27 de agosto del 2026. Vigésimo primera Semana del Tiempo Ordinario
Santa Mónica
Primera lectura Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 1-9
Salmo 144, 2-3. 4-5. 6-7 R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Señor.
Mateo 24, 42-51: “Estén en vela”
El Evangelio de hoy nos llama a estar en vela. Esto no significa que el cristiano tenga que vivir siempre alerta, como en tensión, a la espera de la venida del Señor como un castigo o un juicio implacable. Estar en vela significa tener el corazón bien dispuesto, abierto al encuentro con el Amado que espera ser acogido. No sabemos ni el día ni la hora en que llegará el Señor, por eso, hemos de pasar por este mundo dejando huellas de amor, Dios no nos pide alcanzar metas casi imposibles, no nos pide vivir siempre acelerados tratando de hacer mil cosas y llegar a todo, sólo nos pide permanecer, perseverar con amor hasta su venida. El amor es paciente, espera contra toda esperanza y alumbra la oscuridad de quienes están a su alrededor. Alumbra y abre caminos allí donde sólo parecía haber muerte.
¿Cómo estás viviendo hoy tu vida? ¿Eres consciente que se te ha regalado un día más para vivir el Evangelio y transmitirlo al mundo? ¿Qué haces con los dones que Dios te ha entregado? ¿Te estás reservando algo de tu vida para no dárselo a los demás por miedo?
El cristiano que se fía completamente de su Dios y Padre, conoce su interior y sabe que no es merecedor de tantas gracias, que todo le ha sido dado por amor. Vive el día de hoy como si supieras con certeza que hoy vendrá el Hijo del Hombre. ¿Qué encontrará en tu vida? Por muchas cosas que hagamos, por muy buenas que sean nuestras intenciones y nuestros cansancios…lo importante es que el Señor cuando venga, nos encuentre en vela, con la lámpara del amor encendida y bien preparada para entregar esa luz al mundo y reflejar en otros corazones el amor que Dios nos tiene. ¡Ánimo hermanos! Que esta Palabra nos de alegría porque Cristo nos quiere vivos, nos quiere alegres en la esperanza y perseverantes en la caridad.
F/Dominicos.org
