Lunes 18 de Mayo de 2020. A. 6ª Semana de Pascua
Juan I, papa y mártir (526)
Hch 16,11-15: El Señor le abrió el corazón. Salmo 149: El Señor ama a su pueblo. Jn 15,26–16,4a: El Espíritu dará testimonio.
Jn 15,26-16, 4, Jesús se refiere al Espíritu de la Verdad que sale del Padre y que nos conducirá a la verdad total.
No podemos entender la construcción de una comunidad cristiana sin la presencia del Espíritu Santo, como no podemos hablar del Espíritu sin referirnos a Jesús. Es el Espíritu que confirma las obras de Jesús.
El Espíritu, en la Biblia significa “viento o aliento. El Espíritu de Dios es aliento de vida. A esto hacían referencia las comunidades de San Pablo. Dios sigue derramando su espíritu en el corazón de las personas. Este Espíritu de la Verdad y del amor, necesita de corazones sensibles, dejarse moldear por el amor de Dios. como hizo Lidia, mujer pagana que aceptó a Cristo en su corazón y que llevó a toda su familia a la fe (Hch 16,11-15)
Jesús nos habla del Padre, para indicarnos que existe una estrecha relación de nosotros sus hijos con el Padre. Si hacemos su voluntad de amarnos unos a oros. El Papa Francisco nos dice: “El Espíritu Santo, entonces, como promete Jesús, nos guía «en toda la verdad»; nos lleva no solo al encuentro con Jesús, plenitud de la Verdad, sino que nos guía «en» la Verdad, es decir, nos hace entrar en una comunión siempre más profunda con Jesús, dándonos la inteligencia de las cosas de Dios. Y esta no la podemos alcanzar con nuestras fuerzas. Si Dios no nos ilumina interiormente, nuestro ser cristiano será superficial. La Tradición de la Iglesia afirma que el Espíritu de la verdad actúa en nuestros corazones, suscitando aquel «sentido de la fe» (sensus fidei), a través del cual, como afirma el Concilio Vaticano II, el Pueblo de Dios, bajo la guía del Magisterio, indefectiblemente se adhiere a la fe transmitida, la profundiza con un juicio recto y la aplica más plenamente en la vida. Probemos a preguntarnos: ¿estoy abierto a la acción del Espíritu Santo, le pido para que me ilumine, y me haga más sensible a las cosas de Dios?
Espíritu Santo, haz que mi corazón esté abierto a la Palabra de Dios, que mi corazón esté abierto al bien, que mi corazón esté abierto a la belleza de Dios, todos los días. Me gustaría hacerles una pregunta a todos ustedes: ¿Cuántos de ustedes rezan cada día al Espíritu Santo?» (Homilía de S.S. Francisco, 15 de mayo de 2013).
El Espíritu de Dios, nos mueve a gestos de generosidad, amor y preocupación por las victimas del coronavirus.
¿Nos dejamos guiar por el Espíritu Santo para amar y servir en los hermanos?
Fr. Héctor Herrera OP.

