Sábado 24 de febrero 2024. Primera Semana de Cuaresma
Beata Ascensión Nicol Goñi
Primera lectura del libro del Deuteronomio 26, 16-19
Salmo 118, 1-2. 4-5. 7-8 R/. Dichoso el que camina en la ley del Señor
Mateo 5, 43-48: Amen a sus enemigos
A los que somos cristianos de toda la vida, cuando éramos niños y oíamos las palabras de Jesús: “Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian”, las recibíamos sin hacernos ningún problema.
Con nuestra mentalidad de niños cristianos aceptábamos sin más todo lo que nos decía Jesús. Pero cuando fuimos creciendo, y dimos la espalda a nuestra ingenua niñez, estas palabras de Jesús nos empezaron a chocar. No nos parecía normal lo de amar a los enemigos, a esas personas que buscan y, si pueden, nos hacen daño. Buscan nuestro mal.
Pero también a esa altura de nuestra vida ya habíamos llegado a saber que Jesús siendo la Verdad, acertaba en todo lo que nos decía, nos decía siempre la verdad. Y comprendimos que quien no ama, quien odia incluso al enemigo… se hace daño a si mismo. Nadie puede ser feliz por el camino del desamor y el odio.
Y también oímos a Jesús que estaba dispuesto a venir en nuestra ayuda para amar a nuestros enemigos. Que estaba dispuesto a regalarnos su mismo amor para que si no éramos capaces, en un primer momento, de amar a los enemigos, por el amor prestado por él lo conseguiríamos.
Lo de san Pablo, “ya no soy yo quien vive es Cristo quien vive en mí”, lo debemos ampliar: “ya no soy yo quien ama es Cristo quien ama en mí”. En Cristo y en un cristiano siempre triunfa el amor y nunca el desamor, el odio, el mal, el único camino que nos lleva a la alegría de vivir.

