Miércoles 01 de enero de 2020. Ciclo. A. Santo Santa María, Madre de Dios. Jornada Mundial de la Paz.
Nm 6,22-27: Invocarán mi nombre y los bendeciré. Salmo 66: El Señor tenga piedad y nos bendiga. Gál 4,4-7: Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer. Lc 2,16-21: Le pusieron por nombre Jesús.
Hoy es la fiesta de Santa María Madre de Dios. El primer día del año 2020, día de la 53 Jornada Mundial por la Paz. LA PAZ COMO CAMINO DE ESPERANZA: DIÁLOGO, RECONCILIACIÓN Y CONVERSIÓN ECOLÓGICA.
“El Señor te bendiga y te guarde…Te muestre su rostro y te conceda la paz” (Num 6,24-26). El inicio de un nuevo año 2020 nos traiga la bendición y la paz tan urgente y anhelada por la humanidad.
¡Qué la humanidad escuche la voz de Dios, como lo hizo María! Ella se llenó de alegría y de gratitud a Dios que se encarnó en nuestra historia y nos abre caminos nuevos de esperanza y de reconciliación. Por eso ella “guardaba y conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón” (Lc 2,19)
“Sabemos que la guerra a menudo comienza por la intolerancia a la diversidad del otro, lo que fomenta el deseo de posesión y la voluntad de dominio. Nace en el corazón del hombre por el egoísmo y la soberbia, por el odio que instiga a destruir, a encerrar al otro en una imagen negativa, a excluirlo y eliminarlo. La guerra se nutre de la perversión de las relaciones, de las ambiciones hegemónicas, de los abusos de poder, del miedo al otro y la diferencia vista como un obstáculo; y al mismo tiempo alimenta todo esto”. Debemos buscar la fraternidad basada en el diálogo y en el respeto recíproco.
La paz camino de escucha, memoria, solidaridad y fraternidad. Los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, se encuentran entre quienes mantienen hoy viva la llama de la conciencia colectiva, testificando a las generaciones venideras el horror de lo que sucedió en agosto de 1945. La memoria es esperanza. Abrir y trazar un camino de paz es un desafío muy complejo, en cuanto los intereses que están en juego en las relaciones entre personas, comunidades y naciones son múltiples y contradictorios.
La paz, camino de reconciliación en la comunión fraterna. Lo que afirmamos de la paz en el ámbito social vale también en lo político y económico, puesto que la cuestión de la paz impregna todas las dimensiones de la vida comunitaria: nunca habrá una paz verdadera a menos que seamos capaces de construir un sistema económico más justo.
La paz, camino de conversión ecológica. «Si una mala comprensión de nuestros propios principios a veces nos ha llevado a justificar el maltrato a la naturaleza o el dominio despótico del ser humano sobre lo creado o las guerras, la injusticia y la violencia, los creyentes podemos reconocer que de esa manera hemos sido infieles al tesoro de sabiduría que debíamos custodiar» [8]
La paz, es el camino de la reconciliación, requiere paciencia y confianza. Salir de miedo que es fuente de conflicto. Que María, Madre del Príncipe de la paz y Madre de todos los pueblos de la tierra, nos acompañe y nos sostenga en el camino de la reconciliación, paso a paso.
Fr. Héctor Herrera, o.p

