Tomás Gálvez asume como fiscal de la Nación interino en medio de cuestionamientos

La Junta de Fiscales Supremos eligió este lunes a Tomás Aladino Gálvez como fiscal de la Nación interino, tras la suspensión por seis meses de Delia Espinoza, dispuesta por la Junta Nacional de Justicia (JNJ), la decisión se formalizó en una sesión iniciada a las 9:00 de la mañana, con lo que se puso fin a la breve conducción del Ministerio Público por parte de Pablo Sánchez, quien se retiró del cargo por complicaciones de salud.

El encargo a Gálvez ocurre mientras Espinoza mantiene un proceso judicial para revertir la sanción, el eventual retorno de la magistrada dependerá de lo que resuelva el Poder Judicial, trámite que podría prolongarse varias semanas y mantener a la Fiscalía en una situación de interinidad e incertidumbre institucional.

El nuevo fiscal de la Nación interino no llega libre de controversias, su nombre apareció en las investigaciones del caso Cuellos Blancos del Puerto y llegó a ser suspendido en su condición de fiscal supremo. Hasta antes de esta designación, cumplía funciones en la Fiscalía de Familia, lejos de la exposición y responsabilidad que ahora recaen sobre su gestión.

La designación de Gálvez, quien había adelantado que solo aceptaría el cargo con el respaldo de sus colegas, plantea un escenario de tensión política y jurídica. El Ministerio Público, pieza clave en la lucha contra la corrupción, queda en manos de un magistrado cuestionado, lo que reaviva el debate sobre la fragilidad de las instituciones y la necesidad de transparencia en las más altas esferas de la justicia peruana.

Redacción Pamela Amesquita

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