Colegios privados advierten riesgos para escolares durante su traslado a clases en Arequipa

El presidente de la Asociación de Colegios Privados de Arequipa, Rutbell Begazo, advirtió que los escolares enfrentan diversas situaciones de riesgo desde que salen de sus viviendas hasta que llegan a sus centros educativos, así como durante el retorno a sus hogares. Entre los principales problemas mencionó la inseguridad ciudadana, los robos en unidades de transporte público, el acoso, los tocamientos indebidos y el incumplimiento del pasaje escolar.

Begazo sostuvo que muchos estudiantes deben trasladarse en transporte urbano y, en ese trayecto, se ven expuestos a hechos que afectan su integridad. “Desde que salen de casa puede ocurrir que no los recoja el transporte público, que sufran tocamientos indebidos dentro de las unidades, que les roben sus pertenencias o que, al bajar del vehículo, se enfrenten a la delincuencia en las calles”, manifestó.

El dirigente también señaló que el cierre de algunas vías ha generado complicaciones adicionales, pues los escolares, en muchos casos, deben descender antes de llegar a su destino y caminar hasta sus instituciones educativas. A ello se suma la presión de las primeras horas de la mañana, cuando conductores y pasajeros buscan llegar temprano, lo que incrementa el riesgo de accidentes.

Respecto a la seguridad en los exteriores de los colegios, indicó que existe un convenio con la Policía Nacional para brindar resguardo durante los horarios de ingreso y salida. Sin embargo, cuestionó que, cuando los efectivos son destinados a cubrir otros eventos, los centros educativos quedan sin protección.

Begazo reveló que, según reportes internos que manejan los colegios, de cada 10 estudiantes, entre 5 y 6 habrían sufrido situaciones de acoso o tocamientos indebidos, mientras que al menos 7 de cada 10 habrían sido víctimas de robo de pertenencias en unidades de transporte urbano. No obstante, precisó que estos casos muchas veces no forman parte de las estadísticas policiales porque no son denunciados formalmente.

Como ejemplo, recordó que hace dos semanas se activó un protocolo en un bus de Paucarpata, luego de que una niña denunciara que un pasajero la estaba tocando. Según relató, el conductor detuvo la unidad, cerró las puertas y trasladó al presunto agresor a la comisaría más cercana. Sin embargo, advirtió que no todos los menores tienen la misma reacción ante estas situaciones.“Esa niña tuvo el valor de denunciar, pero muchas veces los escolares se asustan, se quedan callados y recién lo cuentan al llegar al colegio. El problema es que, si no se tiene la placa ni se conoce la empresa del bus, no se puede hacer una denuncia efectiva”, explicó.

En otro momento, Begazo expresó su preocupación por el bullying y la salud mental de los estudiantes. Señaló que los casos de depresión se habrían incrementado considerablemente, especialmente después de la pandemia, y que existen alumnos con problemas familiares, intentos de suicidio y cuadros emocionales que requieren atención especializada.

Asimismo, se refirió a la inclusión educativa de estudiantes con discapacidad o habilidades especiales. Indicó que, si bien los colegios privados cumplen con las normas, el sistema no siempre brinda las condiciones necesarias para una verdadera atención inclusiva. Según dijo, los docentes son pedagogos y no terapeutas, por lo que requieren el respaldo de especialistas.

Begazo cuestionó que se obligue a los colegios a recibir hasta dos estudiantes con discapacidad por aula sin garantizar el acompañamiento adecuado. Señaló que, en un salón de 30 alumnos, el docente enfrenta dificultades para atender de forma personalizada a un estudiante que requiere mayor apoyo sin descuidar al resto del grupo.

También comparó la situación entre colegios privados y públicos. Afirmó que los centros privados están obligados a contar con un psicólogo titulado y colegiado, aunque muchas veces  atiende a 100, 200 o 300 estudiantes. En el caso de los colegios públicos, señaló que puede haber un psicólogo para 800 o 900 alumnos, lo que resulta insuficiente.

Finalmente, Begazo pidió a las autoridades observar la realidad educativa desde el campo y no únicamente desde el escritorio. Aseguró que el Estado debe generar mejores condiciones para garantizar la seguridad, la salud mental y la atención adecuada de los estudiantes.

Redacción Luz Flor

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