De 736 millones de mujeres casi una de cada tres han sido víctimas de violencia física o sexual
Solo entre enero y marzo se reportaron 49 feminicidios, en la actualidad hasta mayo de 2025 se tiene un total de 117 intentos de feminicidio, según el reporte del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), a través de su Programa Aurora, Lima encabeza la lista con el mayor número de casos registrados en lo que va del año, lo que refleja una preocupante tendencia al alza en índices de violencia de género.
“Yo solo lloraba dentro de ese oscuro quiosco, mientras intentaba alejarlo; no sabía como reaccionar y no queria que me haga más daño; mi único error fue confiar”. Es lo primero que recuerda Maria Mendoza (a la que llamaremos, por su protección); uno de los momentos más terroríficos de su vida.
Transcurría el año de 1971 cuando una niña de 10 años esperaba a su hermana en el patio del colegio. De pronto el señor Sánchez, dueño del quiosco; se acercó y le ofreció un helado. Lo siguiente que recuerda Maria es que él la miró a los ojos, mientras se la llevaba, comentándole que su hermana sabía dónde estaría.
Tras este último suceso, su familia nunca volvió a saber de ella. Con solo 10 años, fue abusada en diferentes ocasiones, de la cual, termino por tener 5 hijos con su victimario. A los 12 años tuvo su primer hijo; tras ser forzada a tener relaciones sexuales con un hombre que le triplicaba la edad.
A escala mundial otra es la situación ya que según la ONU Mujeres se calcula en todo el mundo, 736 millones de mujeres casi una de cada tres han sido víctimas de violencia física o sexual por parte de su pareja; de violencia sexual fuera de la pareja o de ambas al menos una vez en su vida (el 30 por ciento de las mujeres de 15 años o más).
Pasaron alrededor de 7 años con todo tipo de maltratos y abusos sexuales, que le provocaron abortos, era una niña su cuerpo no estaba preparado para soportar embarazos; en ese tiempo transcurrido, dio a luz a 4 hijos más. Maria: -“Solía pensar que nunca saldría de ese lugar, aun quería escaparme pero ¿quién me ayudaría a mantener a mis hijos? eran niños, era difícil regresar, no sabía cómo, ni adónde, no recordaba donde vivía, solo sabía que yo era de Arequipa”.
“Ahora ya estoy vieja, a mis 63 años, no lo perdonó y tampoco lo haré. Él se contactó con mis hijos; también quería verme a mí para pedirme perdón, pero yo no lo voy a perdonar, jamás lo haré, no me importa lo que haga”. Sus ojos llorosos y su rostro desencajado, expresaban ese sentimiento de dolor e impotencia que tenía guardado.
Christoffer Rahm psiquiatra e investigador del instituto Karolinkska (Suecia), considera que el comportamiento de las víctimas de abusos sexuales, psicológicos o emocionales; es un mecanismo de defensa, una forma de protegerse en esa situación de vulnerabilidad desarrollando un vínculo, para salvar su vida.
Esta es una de las muchas historias que pueden haber sucedió y no se denuncian por temor, en estas cifras no se incluyen el acoso sexual que muchas viven en las calles, transporte, en centros de trabajo, etc.
A esto se suma, las tasas de depresión, trastornos de ansiedad, embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual y VIH terminan siendo más en mujeres que han experimentado algún tipo de violencia y puede quedar marcado de por vida en muchas de las víctimas.
Redacción RSM

