Martes 01 de Octubre de 2019. C. 26ª Semana T.0.
Teresita del N. Jesús (1897) Patrona de las Misiones.
Zac 8,20-23: Vendrán a consultar al Señor. Salmo responsorial: 86: Dios está con nosotros. Lc 9,51-56: Decidió ir a Jerusalén.
Santa Teresa del Niño Jesús, decía: “Oh Jesús amor mío, mi vocación es el amor. En el corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el amor”.
Lc 9,51-56: “Cuando se iba cumpliendo el tiempo de que se lo llevaran al cielo, emprendió decididamente el viaje hacia Jerusalén” (v.51) Este versículo encierra el cumplimiento de la muerte, resurrección y glorificación de Jesús.
Los discípulos son enviados a un pueblo samaritano y son rechazados. Los samaritanos, eran considerados herejes por los judíos, que los humillaban y rechazaban. Los enviados no supieron comunicar el mensaje de Jesús. Tal vez nosotros, por pensar en un Mesías de poder, como los discípulos no sabemos comunicar a Jesucristo.
Jesús increpa a Juan y Santiago, que piden venganza, hacer caer fuego sobre ellos. En la historia, muchas veces en nombre de Dios, se han cometido violencia contra la libertad de las personas. Jesús nos aclara no podemos atentar contra la libertad de todo ser humano. Su mensaje es de amor que dialoga, reconcilia y respeta los derechos de todo ser humano, más allá de su manera de pensar y sus creencias. Eso es lo que nos falta en el mundo de hoy, salir al encuentro del otro con respeto y transparencia para buscar la verdad que nos hace libres. Ese es el ejemplo que nos da Jesús para nuestra vida personal y comunitaria.
¿Seguimos a Jesús en esa actitud de respeto, confianza hacia el que no piensa ni cree como nosotros? ¿Practicamos su mensaje de tolerancia, libertad y respeto a todo ser humano?
Fr. Héctor Herrera, O.P.

