Martes 26 de noviembre de 2019. C. 34ª Semana T.0.

Santiago Alberione, fundador (1971)

Dn 2,31-45: Dios suscitará un reino. Interleccional Dn 3: Ensálcenlo con himnos por los siglos. Lc 21,5-11: Este templo será derribado.

Hoy recordamos al beato Santiago Alberione, fundador de la familia paulina, constituida por sacerdotes, religiosas, laicos consagrados, que trabajan por un mundo mejor.

Lc 21,5-11: Los judíos estaban orgullosos del Templo de Jerusalén por su belleza y ornamentación. El primer templo de Salomón, fue destruido por Nabuconosor en el año 586. Fue reconstruido por Herodes. Jesús anuncia su destrucción, que se produjo el año 70 d.C por Tito. Luego en ese mismo lugar los musulmanes construirán la Mezquita de Omar en el año 687 que permanece hasta la actualidad.

El evangelista Lucas nos presenta 1. La destrucción del Templo y de Jerusalén, 2. La venida del Hijo del Hombre, 3. El fin del mundo.

El evangelista Lucas, demuestra, que la destrucción de Jerusalén no es señal del fin de los tiempos, como dicen, algunos charlatanes, no hay que dar crédito a los falsos profetas. Como seguidores de Jesús, tenemos que caminar rectamente. Estar vigilantes y preparados frente a la violencia, a la negatividad, de quienes, se oponen al proyecto del reino de Dios. En medio de las dificultades, los discípulos damos testimonio de nuestra fe en Cristo, sembrando la verdad, honestidad, esperanza de sembrar los valores del evangelio de la vida y la verdad de Jesús.

Todo cristiano que defiende la vida y la ecología es considerado sospechoso, como lo fue Jesús. Trabajemos sin temor, con la libertad del Espíritu de Dios con fe, confianza, fortaleza y esperanza que es posible realizar el reino del amor, libertad y justicia, si caminamos con Él y nos dejamos guiar por la luz de su Palabra. Entonces crearemos una conciencia creativa y democrática, para que no nos sigan engañando con falsas promesas. El seguidor de Jesús camina con Él y hace realidad su proyecto de vida, educándonos en una cultura de solidaridad, paz y respeto por todo ser humano.

¿Escuchamos la voz de Jesús en nuestras vidas?

Fr. Héctor Herrera, o.p.

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