Jueves 18 de Junio de 2020. A. 11ª Semana T.0.

Juliana de Falconieri, fundadora (1341)

Eclo 48,1-15: Elías fue arrebatado. Salmo 96: Alégrense, justos, con el Señor. Mt 6,7-15: Ustedes oren así.

Mt 6,7-15 Orar es hablar con Dios, como a un papá. Jesús nos muestra el rostro misericordioso y amoroso de Dios. Él es el único  santo y su nombre es santificado en la tierra y en el cielo.

Padre de todos, tú no haces diferencia ni distinción entre las personas. Tú nos has creado a tu imagen y semejanza varón y mujer, para que te reconozcamos en todas las cosas creadas y cuidemos la creación, nuestra casa común.

Venga tu reino de amor para que nos amemos como hermanos, as. Que tu justicia la hagamos para todos, con derecho y verdad para que termine el virus de la corrupción. Que hagamos tu voluntad de ser constructores de paz con justicia y reconciliación. Que nos cuidemos los unos a los otros como hermanos.

Danos hoy el pan de cada día. Que nunca falte el pan en la mesa de los pobres. Que no se suban los precios a los alimentos, ni las medicinas, a nivel nacional e internacional. Que hagamos estructuras más humanas y justas que incluyan a todos con equidad en la educación, salud, trabajo. Que busquemos un modelo de desarrollo que nos haga avanzar con un espíritu y mentalidad renovados por la fuerza del Espíritu Santo. Que busquemos a Jesús el Pan de vida, para tener vida y confiar que juntos podemos vencer esta pandemia de coronavirus. Ser sanados por ti, Padre que vez lo más profundo de corazón humano.

Danos un corazón sensible para saber reconciliarnos y perdonar las ofensas con mentalidad positiva.

No nos dejemos caer en la tentación del poder, del dominio sobre el otro, de la soberbia, de la indiferencia y el orgullo, de la pasividad y falta de solidaridad.

Líbranos del maligno que nos divide como hermanos, como comunidad, como país. Líbranos del maligno acusador, que sólo busca el desprestigio y el mal contra los hermanos. Líbranos de buscar el poder sólo para figurar y oprimir al pueblo.

Danos el espíritu de fortaleza, esperanza, de proyectarnos en forma positiva para cuidar los bienes de la tierra. Danos el espíritu de unión y de búsqueda audaces que somos capaces de construir comunidades fuertes en el amor, la generosidad para anunciar la buena noticia que es posible desarrollarnos como personas si tenemos un corazón y una mente nueva, caminando de la mano de tu hijo Jesús como el varón nuevo y libre que nos sostiene con la fuerza de su Palabra y como alimento de vida para fortalecer nuestra fe. Amén.

Fr. Héctor Herrera op.

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