Jueves 25 de Junio de 2020. A. 12ª Semana T.0.

Guillermo (1142)

2Re 24,8-17: Nabucodonosor deportó a Jeconías. Salmo 78: Líbranos, Señor, por el honor de tu nombre. Mt 7,21-29: La casa edificada sobre roca.

Mt 7,21-29: “No todo el que me diga: ¡Señor, Señor! Entrará en el reino de los cielos, sino quien haga la voluntad de mi Padre del cielo” (v. 21) No basta invocar al Señor, si nuestra vida no va acompañada de buenas obras con amor. ¿De qué nos serviría aparecer buena gente, si en el corazón del hogar no hay comunicación, una fe profunda que nazca del amor a Dios y a la esposa, o, hijos, as?

Seremos juzgados por el amor a Dios y al prójimo (Mt. 25,31-46)

Cuando tomamos una decisión importante en la vida, pensamos con prudencia e inteligencia ¿Cómo haremos para vencer esta pandemia del covid-19, la profesión, el trabajo, la defensa de nuestras vidas y de los demás? Jesús nos enseña: una casa construida sobre roca es escuchar a Dios, indica la prudencia y coherencia del ser humano. Dejarnos iluminar por la Palabra de vida, que es Cristo, abriendo nuestro corazón con fe y poniendo todo de nuestra parte. Quien construye su casa sobre arena, no escucha a Dios, es imprudente, porque no piensa, construye su casa sobre terrenos no seguros. No piensa en el futuro de su vida ni de los demás.

Jesús nos invita a escuchar y practicar la Palabra de Dios, para ser firmes en los momentos difíciles. Saber afrontar la vida con sus problemas con amor y valentía. Sí escuchamos su Palabra, y los consejos de los demás, seremos personas seguras  y coherentes. En cambio, si no escuchamos la Palabra y no la ponemos en práctica, no daremos un sentido a nuestra vida, ni nos preocuparemos por desarrollarnos como personas nuevas, como nos propone Jesús.

Construiremos sobre la roca firme que es Cristo, o construiremos sobre arena, separándonos de Él, sin dar sentido a nuestras vidas?

Fr. Héctor Herrera, o.p.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *