Jueves 03 de diciembre de 2020. I semana de Adviento
Francisco Javier (1552)
Is 26, 1-6 Que entre un pueblo justo
Salmo 117:
Mt 7,21, 24-27: Quién cumple la voluntad del Padre es prudente
No basta que digamos, Señor, Señor para entrar en el reino de Dios, nos dice Jesús, en Mt 7,21.
Es reconocer a Dios como el Señor que entra en nuestra vida, en nuestra historia. Hacer la voluntad de Dios, es ir creando espacios de diálogo, comprensión, afecto y ser testigos de la vida entre padres e hijos.
Construir el reino de Dios, no está solo en reclamar derechos, sino cumplir con nuestros deberes, que hacemos cada uno para que la familia, la sociedad mejore. Si te venden un mal producto o se falsean las medidas, el peso en las ventas, se usa malos materiales en las construcciones y en las obras y nos quedamos callados, estamos contribuyendo al pecado de la corrupción social. Si tú eres indiferente en el cuidado del agua, de los árboles, no contribuyes al cuidado del ambiente arrojando basura, a la contaminación sonora. Tu fe te lleva a comprometerte por el respeto y cumplimiento de las leyes en bien tuyo y de la dignidad de todo ser humano.
Jesús nos habla claro: “Quien escucha mis palabras y las pone en práctica se parece a un hombre prudente que construyó su casa sobre roca”. En nuestras manos está construir una fe firme en Cristo, pero con obras concretas. Poniendo cimientos de verdad, atención del uno por el otro, esfuerzo, trabajo en comunidad, solidaridad, estar despiertos y alertas para no ser engañados. Busca la justicia de Dios, practica su palabra, así seremos testigos de la vida.
Construir el reino de Dios es buscar el respeto y la promoción de la vida de todo ser humano y de los seres vivos que nos rodean.
Si somos pasivos, indiferentes, nos quejamos sin hacer nada por cambiar, ni ponemos en práctica la palabra de vida, nos dice Jesús: “Quien escucha mis palabras y no las pone en práctica se parece a un hombre tonto que construyó su casa sobre arena”.
¿Construiremos nuestra vida personal y comunitaria sobre la roca viva que es Cristo? ¿O viviremos el momento sin preocuparnos por crecer y desarrollarnos como el que construye su vida sobre arena?
(+) Fr. Héctor Herrera op.

