Jueves 23 de noviembre 2023. Trigésimo tercera semana del Tiempo Ordinario – Año Impar

Primera lectura del primer libro de los Macabeos 2, 15-29

Sal 49,1-2.5-6.14-15 R/. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios

Lucas 19, 41-44: Jesús lloró sobre Jerusalén

Cuando uno visita Tierra Santa en el Monte de los Olivos se encuentra con una Iglesia que se llama “Dominus flevit”. El arquitecto la ideó como una lágrima, en recuerdo de este pasaje que recoge la liturgia de hoy.

Cuando a nuestros ojos llegan las lágrimas expresan sentimientos, pueden ser sentimientos de alegría, de tristeza. Se deben a acontecimientos diversos, que ocurren en nuestra existencia y de la que todos tenemos experiencia.

Los acontecimientos diarios en nuestra vida, provocan en nosotros, sentimientos que los expresamos con nuestro cuerpo, pues tenemos estructura sacramental. Expresamos, cariño, alegría con nuestro cuerpo. Expresamos dolor, enfados, tristeza con nuestro cuerpo. Expresamos nuestra fe con signos externos, con nuestro cuerpo.

Seguro que Jesús lloró muchas veces. Lloró ante la muerte de su amigo Lázaro. Lloró ante la reacción negativa hacía su postura ante Dios y ante los demás. Aquí el pasaje nos da la razón por la que llora: “Porque no reconociste el tiempo de tu visita”. Lo hace mirando a Jerusalén, ciudad donde se concentraba todo el poder, político, religioso, económico etc. Los dirigentes de estos gremios oprimían al pueblo y nunca aceptaron lo que Jesús expresaba con su palabra y ratificaba con su actuación. Eran sus mayores enemigos y los que impedían la comprensión de su mensaje al pueblo.

Este pasaje me sugiere algunas preguntas para mi reflexión personal ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar los signos de los tiempos? ¿Por qué somos tan reacios a proponer, con valentía, los valores del Evangelio? ¿Por qué nos cuesta tanto escuchar al Espíritu y escucharnos entre nosotros como pretende la sinodalidad?

Nuestros lamentos, igual están haciendo a Jesús llorar, porque aceptando su mensaje no lo ponemos en práctica.

F/ Dominicos.org

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