El Santo Padre exhorta a los fieles a emprender un camino de comunión
El Santo Padre acotó que “en el templo entendido como mercado, para estar bien con Dios bastaba comprar un cordero, pagarlo y consumirlo en las brasas del altar. Comprar, pagar, consumir, y después cada uno a su casa”.
En cambio, entendiéndolo como casa, sucede lo contrario: “Se va para visitar al Señor, para estar unidos a Él y a los hermanos, para compartir alegrías y dolores. Todavía más, en el mercado se juega con el precio, en casa no se calcula; en el mercado se busca el propio interés, en casa se da gratuitamente”.
El Papa observó que “Jesús es hoy duro porque no acepta que el templo-mercado reemplace al templo-casa, que la relación con Dios sea distante y comercial en vez de cercana y llena de confianza, que los puestos de venta sustituyan a la mesa familiar, los precios a los abrazos y las monedas a las caricias”. “Porque de ese modo, explicó, se crea una barrera entre Dios y el hombre, y entre hermano y hermano, mientras que Cristo vino a traer comunión, misericordia y cercanía”.
El Obispo de Roma subrayó que la invitación, también para nuestro camino de Cuaresma, es hacer en nosotros y a nuestro alrededor más casa y menos mercado, rezando, rezando mucho, como hijos que, sin cansarse, llaman confiados a la puerta del Padre, no como mercaderes avaros y desconfiados”.
“Y, después, difundiendo fraternidad. Hace mucha falta”, prosiguió. El Pontífice animó a pensar “en el silencio incómodo, aislador, a veces incluso hostil, que se encuentra en muchos lugares”.
Hacia el final de su alocución, el Pontífice motivó a preguntarnos: “¿Cómo es mi oración? ¿Es un precio que hay que pagar o es el momento del abandono confiado durante el que no miro el reloj? ¿Y cómo son mis relaciones con los demás? ¿Sé dar sin esperar nada a cambio? ¿Sé dar el primer paso para romper los muros del silencio y los vacíos de las distancias?”. «Estas preguntas debemos hacérnoslas», puntualizó.
También invocó a la Santísima Virgen María, para que “nos ayude a ‘hacer casa’ con Dios, entre nosotros y a nuestro alrededor”.

