Vivir y compartir las alegrías y los retos cotidianos de la comunidad
El Papa ha reconocido cinco características de esta asociación, es popular porque está cerca del pueblo, porque es y se siente parte del pueblo.
En el contexto de una sociedad fragmentada y una cultura individualista, el Pontífice insistió en la necesidad de lugares donde la gente pueda experimentar este “sentido creativo y dinámico de pertenencia, que ayuda a pasar del «yo» al «nosotros», a desarrollar juntos proyectos para el bien común y a encontrar formas y medios para alcanzarlos. Esta es la vocación de vuestros «círculos»: abrir puertas y mantenerlas abiertas, acoger a las personas, permitirles construir lazos de solidaridad y sentido de pertenencia, emprender juntos un camino de integración que desarrolle «una cultura del encuentro en armonía plural» (Exhortación apostólica Evangelii gaudium, 220)”.
Esta asociación tiene también un estilo sinodal porque trabajan juntos, colaboran por el bien común. Son un conjunto de asociaciones «multiformes e inquietas». Los alentó a que sigan trabajando de esta manera, prestando atención a los débiles de la sociedad, para que nadie se quede atrás.

