Corrupción en el sector transporte: ¿Cómo hace frente la Oficina de Integridad Institucional del GORE Arequipa?
En entrevista para Prisma RSM, Andy William Vincent Philipps Zeballos, jefe de la Oficina de Integridad Institucional del Gobierno Regional de Arequipa, advirtió que la corrupción sigue siendo una problemática normalizada en la sociedad. “Existe una alta tolerancia y poca disposición a denunciarla”, afirmó.
Frente a este escenario, la Oficina de Integridad tiene como rol la promoción de la ética, transparencia y la lucha contra la corrupción que se ejerce en la región. Para ello, desarrolla acciones desde la gestión de riesgos, la implementación de programas de integridad, hasta el monitoreo del cumplimiento de normas y recepción de denuncias.
Una de las problemáticas más persistentes en la región está vinculada al proceso de obtención de licencias de conducir. Durante años Arequipa enfrentó denuncias por irregularidades en los exámenes, tanto el psicotécnico, médico y de manejo.
En respuesta, desde 2023, la Gerencia Regional de Transportes y Comunicaciones, en coordinación con la Oficina de Integridad, implementaron la transmisión en vivo de los exámenes de manejo a través de Facebook. Una iniciativa que se implementó por primera vez en todo el territorio peruano para transparentar el proceso.
Según Philipps, esta medida buscó frenar prácticas comunes como la aprobación indebida de postulantes mediante trámites informales o intermediarios, pues es sabido que antes se aprobaban exámenes sin cumplir los requisitos, lo que derivaba en múltiples consecuencias como la ocurrencia de accidentes por conductores sin preparación.
En paralelo, aunque estas iniciativas puedan generar un gran cambio, en el gobierno la situación varía el camino. El congresista Jorge Flores, de Somos Perú, recientemente presentó el proyecto de ley N° 9490, conocido como la “Ley del Borrachito”, que plantea dar una segunda oportunidad a conductores sancionados por manejar en estado de ebriedad, permitiéndoles recuperar su licencia sin pagar multas.
Andy Philipps consideró esta iniciativa como un grave retroceso, fundamenta que cuando una persona conduce en estado de ebriedad pone en riesgo vidas, de tal forma que las sanciones deben aplicarse con rigor y mantener escalas de gravedad, solo así se fomentaría la responsabilidad al volante; agregando que los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte no natural en el país, y que estos están directamente relacionados con la cultura vial y la formación de los conductores.
Redacción Lucero Paredes

