¿Spray para callar a las ranas ruidosas?

A finales de mayo, un turista estadounidense publicó un hilo en Reddit (página de foros web) preguntando por algún spray efectivo para silenciar a los coquíes (ranas endémicas de Puerto Rico).

Este no es un caso aislado. Él y muchos de los turistas que visitan la isla de Puerto Rico han estado buscando y compartiendo información sobre productos para “callar” a las ranas coquí. Incluso los mismos dueños de los AirBnb en los que se hospedan han dado consejo a sus huéspedes sobre marcas que les han funcionado. Todo con el objetivo de promocionarse más como destinos turísticos para extranjeros.

Este turista busca silenciar al coqui : r/PuertoRico

Sin embargo, algo que estos establecimientos y turistas ignoran, o desean ignorar, es que la rana coquí no es solo una especie endémica de Puerto Rico, sino que también está en peligro de extinción.

Esto plantea la pregunta: ¿Vale más la comodidad de un visitante que la biodiversidad de una nación? Aunque parezca una pregunta ridícula, es aún más ridículo saber que hay personas que ponen en duda el peso de cada extremo en esta balanza.

En primer lugar, no se trata de solo “silenciar” un coquí, pues uno de los productos más recomendados es el ácido cítrico, probado como una solución casi totalmente mortal para esta especie. Por lo tanto, más que silenciar, lo que buscan es exterminar vida silvestre porque no los dejan dormir de noche.

Sobretodo porque está “solución”, que para varios pareciera única, deja de lado otras opciones mucho más lógicas, y para nada dañinas, como simples tapones para oídos, audífonos canceladores de ruido, y, si el sonido es realmente insoportable, quitar a Puerto Rico como uno de sus destinos.

La pequeña y ruidosa rana que ha invadido grandes ciudades de Colombia

“Si no te gusta el canto de los coquíes, no vengas” son los mensajes virales publicados por puertorriqueños en TikTok, rechazando el accionar de los extranjeros al amenazar una especie de solo 5, cuyas 12 subespecies están en alto riesgo, y 3 ya fueron extintas, según información compartida por el biólogo Rafael Joglar, fundador del proyecto para su protección.

El problema no es el coquí, ni su canto. Son aquellas personas que no respetan una cultura que no quieren entender, y se toman derechos y atribuciones solo para satisfacer su propia y fugaz comodidad.

Frases como “Amo a la naturaleza, pero por Dios, esas cosas son molestas” solo son una muestra del pobre respeto que estos turistas americanos le tienen a los destinos en los que solo están “de paso”.

Porque por pocas semanas de estadía, como máximo, pueden causar daños mayores a la cultura, historia e identidad entera de una nación. Pues no comprenden que está rana de 5cm, para Puerto Rico, es tan importante como el águila calva para Estados Unidos. Un símbolo ancestral y nacional.

Redacción Andrea Ramos

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