Gobierno busca cortar la red criminal desde las cárceles con apagon de celulares y visitas en penales
El ministro de Justicia, Walter Ortiz Martínez, anunció un paquete de medidas drásticas en los penales de Lima y Callao tras descubrirse que desde las cárceles se manejaban redes delictivas con celulares y equipos electrónicos, desde ahora, solo se permitirá el uso de energía para iluminación, se restringirán las visitas y se reforzará el control militar en los alrededores de los establecimientos penitenciarios.
El llamado “apagón electrónico” prohíbe la carga de celulares, radios y otros aparatos que antes servían para coordinar delitos desde adentro, los presos de régimen ordinario solo podrán recibir una visita cada quince días, mientras que los de alta peligrosidad tendrán derecho a dos en el mismo periodo. Según Ortiz, el objetivo es romper el vínculo entre los internos y las bandas que operan afuera.
Además, la Policía, el Ejército y los serenazgos distritales patrullarán las zonas cercanas a los penales, donde se detectó incluso la instalación de antenas ilegales y construcciones a menos de 200 metros, pese a estar prohibidas, el ministro sostuvo que el control militar busca garantizar la seguridad y evitar que las cárceles sigan funcionando como centros de operaciones criminales.
Como parte del plan, el personal del INPE será sometido a pruebas con polígrafo para detectar posibles nexos con redes delictivas. En los últimos operativos, se incautaron armas blancas, celulares y libretas con anotaciones en los penales de San Juan de Lurigancho y Ancón, lo que evidenció una vez más que el crimen no se detiene tras las rejas.
Redacción Pamela Amesquita

