Rituales de Año Nuevo con quirquinchos revelan una peligrosa normalización del maltrato animal

En Arequipa, al menos nueve personas fueron sancionadas en los últimos tres años por utilizar quirquinchos en rituales de Año Nuevo. La práctica, que continúa circulando como “costumbre” o “amuleto de buena suerte”, es ilegal y supone una amenaza directa para la fauna silvestre. Así lo advirtió el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre, que vuelve a encender las alertas mientras se acercan las celebraciones de fin de año.

Durante este periodo, las autoridades recuperaron once animales. Tres estaban vivos y ocho habían sido sometidos a taxidermia. En nueve casos se logró identificar a los responsables, quienes enfrentan procesos sancionadores. En otros dos, nadie respondió por el delito. Las multas pueden alcanzar una UIT, pero el problema trasciende lo económico, la sanción llega tarde, cuando el daño ya está hecho.

El quirquincho habita principalmente en zonas altoandinas de Perú y Bolivia. Sin embargo, la difusión de supuestos rituales de “limpieza” y promesas de prosperidad ha alimentado su extracción indiscriminada. Los animales son sacados de sus madrigueras y mantenidos en condiciones de abandono, sin alimento ni agua. Muchos mueren por estrés o manipulación indebida.

Este escenario expone otra debilidad del Estado. A pesar de operativos y campañas, el comercio clandestino continúa moviéndose por ferias, mercados y redes informales. La fiscalización es insuficiente y la educación ambiental llega tarde o no llega. Mientras tanto, se reproduce la idea de que la suerte puede comprarse a costa de la vida silvestre.

Redacción Pamela Amesquita

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *