Martes 13 de enero del 2026 – Primera semana del Tiempo Ordinario – Año Par
Lectura del primer libro de Samuel 1, 9-20
Salmo, 1 Sam 2, 1-8 R/. Mi corazón se regocija en el Señor, mi salvador
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 21-28
En la ciudad de Cafarnaún, el sábado entra Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar:
«¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Jesús lo increpó:
«¡Cállate y sal de él!».
El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos:
«¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen».
Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.
Reflexión
El Evangelio hoy nos muestra a un Jesús que lanza un mensaje del todo rompedor con el contexto habitual de su momento histórico, pues sus enseñanzas las realiza con autoridad. Hoy en día, entendemos autoridad como poder y capacidad de gobierno, como la persona que tiene la potestad de decidir y cambiar cosas. Y, sin embargo, por el contexto del Evangelio, llegamos a la conclusión de que, en este caso, cuando se habla de la autoridad que ejercía Jesús, se trata más bien de “sabiduría”, de servicio, y de predicar con un mensaje que transforma.

