Domingo 05 de abril del 2026 – Homilía Domingo de Resurrección

Año litúrgico 2025 – 2026 – (Ciclo A)

Primera Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 10, 34a. 37-43
Salmo 117, 1-2. 16-17. 22-23 R/. Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo
Segunda Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 1-4

 

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1-9

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:

«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

 

Reflexión

¡Hoy es el día en el que el Señor Jesucristo ha resucitado de entre los muertos! Él es nuestra alegría y nuestro gozo. Unidos a Pedro celebramos, testificamos y anunciamos su Resurrección. Él nos ha unido al Padre con una nueva y eterna alianza.

¡Ha resucitado! Y nadie ya podrá jamás volver a darle muerte.

¡Ha resucitado! Y esta plenitud de Vida, sin luto, sin llanto ni dolor, sin amenaza alguna, es la Verdad y la Esperanza que guían nuestro vivir y nuestro obrar.

¡Ha resucitado! Y Él, lucero que no conoce ocaso, hace que ya no sea noche en el corazón creyente. Y su Paz, no como la da el mundo, se ha convertido para cada uno de nosotros en don y tarea.

¡Ha resucitado! Y nos hace hijos de la Luz, portadores de Esperanza, sembradosres de Amor.

F/ Dominicos.org

 

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