Sismólogo advierte que Arequipa no está preparada para afrontar un terremoto de gran magnitud
El sismólogo Víctor Aguilar advirtió que Arequipa no cuenta actualmente con las condiciones necesarias para afrontar un terremoto de gran magnitud debido al crecimiento urbano acelerado, la construcción en zonas vulnerables y la falta de estudios actualizados de suelos en la mayoría de distritos. Señaló que la ciudad mantiene una alta exposición sísmica y que los trabajos de prevención y planificación urbana continúan siendo insuficientes para reducir los riesgos ante un eventual movimiento telúrico.
Aguilar explicó que la actividad sísmica registrada recientemente en Venezuela y Junín responde a características geológicas diferentes a las de Arequipa. Precisó que el caso venezolano estuvo relacionado con el desplazamiento de la falla de Boconó, mientras que en la región sur del Perú el principal antecedente es el terremoto ocurrido en el año 2001, evento que liberó una importante cantidad de energía acumulada, y que los grandes terremotos suelen presentar periodos de recurrencia aproximados de entre 80 y 100 años, por lo que resulta necesario reforzar las medidas de prevención ante la posibilidad de un nuevo evento de gran magnitud.
El especialista señaló que una de las principales debilidades de Arequipa es la ausencia de estudios de suelo en la mayoría de distritos, debido a que estas evaluaciones permiten identificar las zonas aptas para la construcción y aquellas consideradas de alto riesgo. Indicó que, hasta la fecha, solo el distrito de Cercado y el distrito de Sachaca cuentan con este tipo de estudios, por lo que consideró necesario que todas las municipalidades desarrollen evaluaciones técnicas permanentes para orientar el crecimiento urbano y evitar que más viviendas y edificaciones se ubiquen en zonas vulnerables.
Se alertó que el crecimiento de la ciudad hacia los conos norte, este y sur ha incrementado la vulnerabilidad sísmica de Arequipa, debido a la expansión de asentamientos humanos y construcciones que no siempre cuentan con una adecuada evaluación geotécnica. Añadió que, desde el terremoto del 2001, la ciudad también ha experimentado un aumento de edificaciones verticales, lo que representa un riesgo si no se realizan los estudios correspondientes. Indicó que la última evaluación general de suelos se efectuó hace aproximadamente diez años y consideró que su actualización debería ser una prioridad, aunque reconoció que la etapa final de las actuales gestiones municipales podría dificultar su ejecución a corto plazo.
Redacción Patty Mamani

