Miércoles 30 de septiembre del 2026. Vigésimo sexta semana del Tiempo Ordinario – Año Par
San Jerónimo
Primera lectura del libro de Job 9,1-12.14-16
Salmo 87 R/. Llegue hasta ti mi súplica, Señor
Lucas 9,57-62: “Sígueme”
La experiencia del seguimiento de Cristo pasa por la aceptación de las condiciones que se derivan de su modo de vivir y actuar. Las encontramos en el pasaje del evangelio de San Lucas hoy proclamado. Ante la decida determinación de uno que le dice: “Te seguiré adondequiera que vayas”, la respuesta de Jesús señala el radicalismo que su seguimiento encierra: despojarse de todo y no tener nada propio. Las zorras tienen madrigueras y las aves nidos. El Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza. No tiene nada propio, de todo se ha despojado. Todo lo tiene en común. Si se quiere ir con él, ese es el modelo de seguimiento.
Ante la llamada del Señor nada se puede anteponer. La respuesta al “Sígueme”, no admite condiciones. A la súplica del llamado “Te seguiré, Señor. Pero déjame ir a enterrar a mi padre, Jesús le señala la prioridad del anuncio del reino de Dios. Todo queda subordinado a la misión encomendada. Así aparece en la respuesta del Señor: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios”. Este anuncio lo impregna todo y todo se torna novedad. El reino es signo de vida y la vida ilumina el sentido de la muerte.
Todavía un tercero le dice a Jesús: “Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa”. Recuerda el llamado de Elías a Eliseo. Cuando el profeta le echa el manto por encima, signo del llamado a seguirle, Eliseo le dice, que le permita ir a despedirse de los suyos. Elías se lo permite. En este caso, Jesús le replica con una exigencia clarificadora: “Nadie que pone la mano en arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios”. La mirada debe estar puesta en Jesús, para que, atendiendo a la prioridad del anuncio del Reino, todo esté relacionado con Él. La indeterminación o las concesiones, más estorban el seguimiento del Señor y la misión, que lo favorecen.
¿Cómo es mi respuesta a la llamada y la misión en el momento presente? ¿Vivo mirando para atrás?
F/Dominicos.org

