Jueves 30 de Abril de 2020. A. 3ª Semana de Pascua
José Benito Cottolengo (1842). Pio V (1572)
Hch 8,26-40: Alegre, siguió su viaje. Salmo 65: Aclama al Señor, tierra entera. Jn 6,44-51: Yo soy el pan vivo.
Jn 6,44-51 Jesús, es rechazado por sus contemporáneos. Afrontó con valentía, situaciones difíciles porque el Espíritu de su Padre vivía en él.
Jesús es el Dios de los sencillos: “Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me envió (v.44) Él es nuestro camino de fraternidad, nos hace hijos, as de un mismo Padre que nos ama con ternura, misericordia y nos da una nueva vida. Entre Jesús y su Padre, existe una profunda identificación. Déjate, encontrar por Jesús, tomate de su mano, abre tu corazón a las realidades de hoy: buscando el amor y respeto en la familia, cuidando tu salud y la demás, tomando las precauciones contra con el coronavirus, buscando tu responsabilidad como político de actuar con honestidad y buscando el bien.
“Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá siempre” (v, 51). En este tiempo de la pandemia global del coronavirus. Miles de personas han muerto, o se han contagiado. Que todos conscientes y responsables de cuidarnos unos a otros, así contribuimos a cuidar la salud de todos. A trabajar con esfuerzo, aun dando un tiempo de nosotros mismos para desarrollar nuestro país, a ser vigilantes y transparentes. Todos los cristianos hemos quedado sin alimentarnos del Pan Vivo, que nos alimentemos de Él, para concretizar comunidades de fe y esperanza. Los que han tenido oportunidad de comulgar, vivieron a Cristo como el pan que da vida y se hicieron pan triturado en los pobres del pueblo. Y como el grano que cae en tierra, dejaron semillas de fe y de esperanza en su solidaridad de alimentar a familias necesitadas.
Hoy más que nunca necesitamos reconciliarnos y trabajar todos unidos. No es tiempo para mezquinos egoísmos, o pasar indiferentes. Jesús toca tu corazón, para que cada uno cambiemos. Seamos más creativos, incentivando a tantas personas que son pobres, que, con inteligencia, han creado cabinas de desinfección de personas, en tiempos de coronavirus. Jesús resucitado nos anima con su espíritu para que sigamos haciendo el bien.
¿Cómo vivimos la experiencia del resucitado dando vida y esperanza a los demás?
(Fr. Héctor Herrera, o.p.)

