Se fue uno de los grandes empresarios arequipeños
Uno de los grandes empresarios y ejecutivos arequipeños que impulsó el desarrollo y el progreso de su ciudad, dejó de existir esta mañana. Don Guillermo Enrique Bedoya Noboa (1940-20202) se fue dando muestras de una enorme entereza, gran valentía y una ejemplar discreción. Trabajador incansable. Esposo admirable, padre amoroso, hermano emprendedor y abuelo entrañable.
Hace sólo dos años atrás, los trabajadores de la Asociación Empresarial Cerro Juli, le dijeron “hasta pronto” a quien por 25 años fue su gerente general. En ese entonces, Don Enrique decidió emprender un nuevo camino personal y sobre todo cuidar de su salud. Pero nunca se alejó por completo de Cerro Juli, ya que continuaba asistiendo como un experimentado asesor.
RESEÑA
“Kike” con cariño, para mucha gente, pertenecía a una familia empresarial. Iniciándose desde muy joven en “Peruvian Corporation” (empresa ferrocarrilera). Donde inició desde un puesto sencillo, logrando en poco tiempo a ser un funcionario de alto nivel; con mucha inteligencia y un muy sensible olfato empresarial. Retirándose luego de unos años al ser la empresa estatizada.
Años después, debido a su sencillez y sentido práctico fue escogido para sumir el cargo de gerente general de “Deshidratadora de Alimentos” (empresa que pertenecería a la Junta de Rehabilitación y Desarrollo de Arequipa). Posteriormente recibe la invitación del Gobierno Central para hacerse cargo de la gerencia general de “Enafer Perú”.
Logrado ya como un destacado empresario arequipeño, Don Enrique fue funcionario de INDELCA (Industrias del Cuero, perteneciente al Grupo Pinasco); poniendo de manifiesto su enorme capacidad intelectual. Lo que paralelamente lo llevo a ser por muchos años, miembro del directorio de SENATI. Institución que lo inspiró a llevar a cabo el desarrollo de una próspera feria más grande de la ciudad.
Otro de los cargos importantes que cumplió fue ser miembro del directorio de SEAL. Luego su gran corazón lo lleva a constituir la Asociación Empresarial Cerro Juli, junto a grandes amigos del empresariado arequipeño. Asociación sin fines de lucro y que tiene como la finalidad realizar actividades que fomenten el desarrollo de la actividad económica de la región, difundiendo el potencial productivo y de servicios de Arequipa. Donde por largos 25 años dejó un centenar de enseñanzas además de mucha nostalgia al alejarse de su familia empresarial.
Con el Adiós a Don Enrique, se va una generación de grandes empresarios y ejecutivos arequipeños de los últimos tiempos. Su intenso trabajo personal y laboral, consagraron a Arequipa como una ciudad de eventos internacionales, puesto que fue gestor de la FIA, Feria Internacional, única en el sur del Perú.
Está además el progreso del campo ferial, en donde gracias a un convenio suscrito entre la Asociación Empresarial Cerro Juli y el Ministerio de Agricultura que cedió en concesión por 30 años dicho terreno baldío; ahora cuenta con el centro de convenciones más moderno y exclusivo de nuestro país; el cual se forjó a base de gran esfuerzo y dedicación.
Perteneció a la Hermandad de Caballeros del Santo Sepulcro.
Redacción RSM

