Alejandro Olmedo: extenista peruano y ganador de Wimbledon y Australian Open falleció a los 84 años de edad

El mundo del tenis está de luto, Alejandro Olmedo, extenista nacional y ganador de grandes títulos como Wimbledon, Australian Open y la Copa Davis con Estados Unidos, falleció lamentablemente este miércoles 9 de diciembre a causa de un paro cardiaco. Este hecho fue confirmado por su hermano Jaime Olmedo.

Luis Alejandro Olmedo Rodríguez, más conocido como ‘El Jefe’, nació en el departamento de Arequipa un 24 de marzo del año 1936. Su gran talento para el tenis fue visto por la Universidad del Sur de California, la cual lo llevó al territorio de Estados Unidos como un estudiante becado para que defienda a la casa de estudios en 1954. Adquirió la nacionalidad estadounidense en 1957. Al año siguiente fue convocado para intergrar el equipo de tenis  y se consagra campeón de la Copa Davis. En 1959 se convierte en el número uno del mundo tras salir campeón del Australian Open y Wimbledon.

Alejandro Olmedo fue uno de los mejores tenistas en su momento, logrando ubicarse en el segundo lugar del ranking mundial y logrando cinco títulos a lo largo de su carrera.

“El Instituto Peruano del Deporte lamenta el sensible fallecimiento de Alejandro Olmedo Rodríguez, gloria del tenis peruano. Ganador de Wimbledon y Australian Open en 1959. (1936-2020). Q.E.P.D.”, destaco el IPD a través de redes sociales, en el siguiente comunicado.

«El Perú no fue ajeno a sus logros y se le concedidó los Laureles del Deporte, la más alta condecoración para un deportista peruano. Las condolencias a familiares, amigos y al tenis peruano en general», también se detalla en el comunicado de la federación.

Alejandro Olmedo también tiene un espacio en el Salón de la Fama del Tenis (International Tennis Hall of Fame). «Para mí, recibir este maravilloso anillo es un honor. Estar incluido con todos estos grandes jugadores que han jugado en todo el mundo, que juegan en colegios, que juegan en grandes clubes, es increíble», remarcó en su momento. Descansa en paz.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *