Los sacerdotes no deben ser «superhombres» sino personas humildes
El Señor nos invita a seguir sus huellas, a imitar su camino. Las palabras del discurso, no leído sino entregado, del Papa Francisco a los participantes en el curso para rectores y formadores de seminarios latinoamericanos se inclinan en esta dirección fundamental y esencial.
Uno de los retos más importantes en la formación sacerdotal, según el discurso entregado, es construir «verdaderas comunidades cristianas» que no sólo promuevan «un proyecto formativo coherente», sino también «una experiencia verdaderamente comunitaria en todas las dimensiones de la formación». A los sacerdotes en formación, el Papa les indica, en particular, una prioridad:

