Martes 03 de diciembre de 2019. Ciclo A. 1ª Semana de Adviento
Francisco Javier (1552)
Is 11,1-10: Sobre él se posará el Espíritu. Salmo 71: Que en sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente. Lc 10,21-24: Jesús se llenó de alegría.
El profeta Isaías 11,1-10: El Mesías futuro, surgirá de la pobreza y del sufrimiento. Jesús será perseguido desde su nacimiento y morirá mártir. Hoy la Iglesia vive constantemente esta la prueba.
-No juzgará por las apariencias… Juzgará con justicia a los débiles, y dictará sentencia con rectitud a los pobres del país… Nosotros nos dejamos impresionar por las “apariencias”. El Mesías, juzgará con la verdad y el corazón de todo ser humano. Los pobres son sus preferidos. ¿Cómo trato a los pobres?
Lc 10,21-24 “Yo te alabo Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los sencillos” (Lc. 10,21). Jesús exclama lleno de alegría, agradeciendo a su Padre Dios, porque está actuando en el corazón del ser humano,
¡Cuántos jóvenes, familias, misioneras, misioneros voluntarios, nos dan ese ejemplo de amor y de caminar junto a los pobres! Muchas mujeres trabajan en los comedores populares como un gesto solidario de amor, entrega y donación hacia los que no tienen pan ni educación. Esto es lo que alaba Jesús, aquellos que hacen suyas sus palabras. Escuchar a Dios y a los sencillos es descubrir ese tesoro de amor que es Dios.
En este tiempo de adviento, pensemos en cómo elegir autoridades honestas y responsables, con un plan de trabajo en cambiar leyes más participativas. Trabajar por una educación y salud de calidad que beneficie a todos.
¿Alabamos, damos gracias a Dios y anunciamos ese valor de la vida a la que tiene derecho todo ser humano?
Fr. Héctor Herrera, o.p.

