Las guerras son una derrota e inútiles
Francisco no deja de repetirlo y lo vuelve a hacer hoy, en sus saludos tras el rezo del Ángelus, en el primer domingo de Cuaresma.
«No lo olvidemos: la guerra es siempre una derrota, siempre. Dondequiera que se haga, las poblaciones están agotadas, están cansadas de la guerra, que como siempre es inútil e inconclusa, y sólo traerá muerte, sólo destrucción, y nunca aportará una solución al problema. En cambio, recemos sin cansarnos, porque la oración es eficaz, y pidamos al Señor el don de mentes y corazones que se dediquen concretamente a la paz!».
La mirada del Pontífice sigue en África, trasladándose al norte de Mozambique, también una zona desestabilizada por la violencia de las milicias armadas.
«La violencia contra poblaciones indefensas, la destrucción de infraestructuras y la inseguridad vuelven a hacer estragos en la provincia de Cabo Delgado, en Mozambique, donde en los últimos días también fue incendiada la misión católica de Nuestra Señora de África en Mazezeze. Recemos para que la paz vuelva a esa atormentada región».
El Papa recuerda que a partir de esta tarde comenzará los ejercicios espirituales «con los colaboradores de la Curia», e invita a todos los fieles «en este tiempo de Cuaresma y a lo largo de este año de preparación al Jubileo, que es el Año de la Oración, a dedicar momentos específicos para recogerse en la presencia del Señor».

