Lluvias ponen en riesgo al Centro Histórico: el 25 % de casonas presenta daños por humedad
Según el arquitecto William Palomino, exgerente del Centro Histórico, el 25 % de las casonas alrededor de 60 inmuebles de un total de 301 presenta afectaciones estructurales, principalmente por la humedad que el sillar absorbe con facilidad durante la temporada de precipitaciones. Aunque el 75 % de los edificios ha sido recuperado progresivamente gracias a la inversión privada de sus propietarios, un cuarto del patrimonio sigue expuesto a un deterioro silencioso.
Uno de los problemas más visibles son las escorrentías, es decir, el agua de lluvia que no es conducida adecuadamente por los techos hacia los drenajes y termina corriendo por los muros. Este fenómeno genera manchas y degradación del sillar, que adquiere tonalidades amarillas o cafés. Ante ello, muchos vecinos optan por raspar las piedras para recuperar el color blanco original, afectando aún más el material. A esto se suma la humedad que asciende desde el suelo por deficiencias en la inclinación de los pisos y por drenajes pluviales colmatados.
Palomino advirtió que el riesgo no es solo estético. La humedad debilita las juntas entre los sillares y, frente a un sismo, incrementa la posibilidad de colapsos parciales, como cornisas o muros. Recordó que el año pasado una cornisa del Portal de Flores cayó por este motivo, exponiendo a los transeúntes a un grave peligro. Las zonas más afectadas se concentran cerca del Mercado San Camilo, Alto de la Luna y Dean Valdivia, sectores con menor flujo turístico y, por ende, menos inversión en conservación.
El especialista cuestionó la falta de una política preventiva sostenida y señaló que acciones básicas, como el mantenimiento de juntas con un costo aproximado de 30 soles por metro cuadrado, podrían evitar daños mayores por varios años. Asimismo, planteó fortalecer la oficina del Centro Histórico con más personal técnico y gestionar fondos de salvamento desde el Ministerio de Cultura. “Cuidar el patrimonio no solo protege la historia y la vida de las personas, también genera recursos para la ciudad”, sostuvo, al remarcar que una gestión eficiente del Centro Histórico puede convertirse en una estrategia clave de desarrollo urbano y económico.
Redacción Pamela Amesquita

