Viernes 20 de febrero del 2026 – Sexta semana del Tiempo Ordinario – Inicio de la Cuaresma – Año Par – Ciclo A
Primera Lectura del libro de Isaías 58, 1-9a
Salmo 50, 3-4. 5-6ab. 18-19 R/. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias
Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 14-15
En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole:
«¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?».
Jesús les dijo:
«¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que le arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».
Reflexión
El evangelio de hoy, nos presenta en solo dos versículos, el tema del ayuno, (que junto a la oración y limosna), es uno de los tres instrumentos o herramientas que nos permiten o debería permitirnos el estar más cerca de Dios.
Jesús no les dará la respuesta masticada, sino que quiere que sigan buscando, les ve que son incapaces de darse cuenta del aquí y el ahora del Mesías, por eso se mortifican por una ausencia, sin reconocer y acoger esa nueva y maravillosa presencia.
En cambio, los discípulos no ayunan, precisamente por eso mismo, porque Jesús está con ellos y porque en él encontraron la plenitud de sus vidas. Es lo que todos los discípulos ahora en fiesta experimentan.

