Contraloría cuestiona cifras de ejecución del Gobierno Regional de Arequipa
Hace apenas una semana, el gobernador Rohel Sánchez presumía un récord en ejecución presupuestal del 67.5 %, sin embargo, un reciente informe de la Contraloría General desmonta ese optimismo: el dinero sí se gasta, pero las obras no avanzan al mismo ritmo, el órgano de control advierte que esta brecha entre ejecución financiera y física podría generar paralizaciones, sobrecostos y proyectos inconclusos.
El documento de Control Concurrente precisa que el gobierno regional otorgó adelantos directos a contratistas apenas firmados los contratos, registrando esos desembolsos como “ejecución presupuestal”. Así, se infló el indicador financiero, pese a que varios proyectos aún no muestran progresos reales, el riesgo es claro: si la empresa incumple o abandona la obra, recuperar esos fondos será complicado, incluso con cartas fianza de por medio.
La Contraloría identificó cinco proyectos emblemáticos con plazos vencidos y fuertes diferencias entre avance físico y financiero, entre ellos, el mejoramiento de agua potable en Caylloma, obras educativas en Cocachacra, Hunter y Paucarpata, así como la provisión de agua en Pampamarca. En algunos casos, mientras los desembolsos marcan hasta 68 % de avance, la ejecución real no llega al 47 %, lo que abriría la puerta a ampliaciones de plazo y mayores costos.
Desde el GRA, el gerente general Berly Gonzáles reconoció que parte del porcentaje mostrado corresponde a adelantos a contratistas, aunque defendió la práctica como legal y regulada por la Ley de Contrataciones. No obstante, más allá de la formalidad, el informe de la Contraloría revela un problema de fondo: la población aún no recibe las obras prometidas, y las cifras presentadas por el gobierno regional contrastan con la realidad de colegios, sistemas de agua y servicios básicos que siguen inconclusos.
Redacción Pamela Amesquita

