Sábado 07 de Setiembre de 2019. 22ª Semana T.0.

Regina, mártir (s. VIII)

Col 1,21-23: Dios los ha reconciliado. Salmo 53: Por tu inmensa bondad, ayúdanos. Lc 6,1-5: ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?

Lc 6,1-5. Los fariseos se escandalizan porque los discípulos de Jesús arrancaban las espigas y se comían los granos, en el día sábado. Según la tradición judía, el sábado es un día sagrado dedicado al descanso, porque Dios descansó ese mismo día al terminar su creación (Gn 2,2-3. La Ley permitía tomar algunas espigas al pasar por el campo de un vecino (Dt 23,25), pero estaba prohibido hacerlo en sábado. Estos varones tan apegados a la Ley, como puede sucedernos a nosotros hoy, no les interesan el hambre de las personas, sino la norma religiosa, para estos había elaborado treintinueve normas de trabajo. Vivían de lo que estaban acostumbrados hacer.

Jesús nos propone, lo más importante es la vida y dignidad de la persona. Recurre a Escritura como David ante el hambre de sus compañeros, entra en la casa de Dios, come el pan y lo comparte, lo que sólo estaba permitido a los sacerdotes.

Jesús es el Señor del Sábado, quiere la vida, conoce la hambruna que sufre el mundo de hoy. Ningún problema humano le es ajeno, por más que algunos justifiquen el hambre, la codicia que está destruyendo las tierras de cultivo, el rompimiento del equilibrio ecológico por el mal uso de las aguas. Es el Señor del Sábado, quiere el respeto de la creación, dada a toda la humanidad.

Cuidemos los ecosistemas, en especial para quienes tienen el poder de legislar: “El cuidado de los ecosistemas supone una mirada que vaya más allá de lo inmediato, porque cuando sólo se busca un rédito económico rápido y fácil, a nadie le interesa realmente su preservación. Pero el costo de los daños que se ocasionan por el descuido egoísta es muchísimo más alto que el beneficio económico que se puede obtener” (L.S. 36)

¿Sabemos descubrir en la Palabra de Dios, el sentido, el valor, el respeto por la vida humana y su entorno ambiental?

Fr. Héctor Herrera op.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *