Viernes 20 de Setiembre de 2019. 24ª Semana T.0.

Gaetano Catanoso (1963) Kim Taegon, Pablo Chong y comps, (1846)

1Tim 6,2c-12: Tú, practica la justicia. Salmo 48: Dichos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Lc 8,1-3: Algunas mujeres acompañaban a Jesús.

Lc 8,1-3 Jesús es el continuo caminante. Sale al encuentro de las personas, acompañado por discípulos y discípulas. Abre una visión profunda y realista.

Creados ambos, a imagen de Dios, les da una misión de construir fraternidad, justicia, libertad, verdad. En una sociedad cerrada y machista como la nuestra, la Iglesia, pueblo de Dios, retoma una nueva vitalidad, a través de las palabras del Papa, prefiero una Iglesia en salida, herida, antes que encerrada en sí misma. Sus discípulas eran mujeres. Jesús rompía con los esquemas de su tiempo para enseñarnos la igualdad que Dios quiso desde el inicio entre el varón y la mujer, comparten la vida y la misión de evangelizar.

Son incontables mujeres: laicas, religiosas, misioneras, catequistas de la familia, enfermeras, maestras, ministras de la eucaristía, ministras de la acogida, que continúan la misión de Jesús. La primera mujer que creyó en Cristo por la predicación de Pablo y se puso al servicio de la comunidad fue Lidia (Hch 16).

Cientos de personas han muerto a manos de pistoleros por luchar contra la deforestación del pulmón del planeta, que hoy devoran las llamas. Su sacrificio no ha sido inútil, pero la selva sigue retrocediendo

Son muchas las mujeres que han entregado su vida en defensa de los pueblos originarios, como la Hna. Dorothy Stang, asesinada en Brasil.

Otras encarceladas, por su fe, como el caso de Asia Bibí, en Pakistán, ahora libre en algún lugar de Canadá dice: «Mi vida entera sufrió, mis hijas sufrieron, y todo esto tuvo un impacto enorme en mí», asegura. «A veces estaba tan desengañada y sin fuerzas que llegaba a preguntarme si algún día saldría de la cárcel, qué iba a pasar a continuación, si seguiría aquí toda mi vida», relata la ex prisionera de origen paquistaní.

¿En nuestra pastoral, valoramos e incluimos a las mujeres como lo hizo Jesús?

Fr. Héctor Herrera op.

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