Sábado 12 de Octubre de 2019. C. 27ª Semana T.0.
Ntra. Sra. de Aparecida. Ntra. Sra. del Pilar
Jl 4,12-21: Madura está la mies. Salmo 96: Alégrense, justos, con el Señor. Lc 11,27-28: Dichosos los que escuchan la Palabra.
Lc 11,27-28: Jesús estaba enseñando a la gente. Una mujer entusiasmada por sus palabras le lanza una bienaventuranza: ¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron! (v. 27). La mujer alaba no sólo al hijo, sino a su madre. Como diríamos hoy, pero que buen hijo que crio tal madre.
Jesús al sentirse halagado por esa sencilla mujer, nos abre el horizonte más amplio y profundo con otra bienaventuranza. ¡Dichosos más bien, los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen! (v.28)
Escuchar a Jesús, es ser discípulos que cumplen su palabra, amándolo en el hogar, sembrando los valores del amor, comprensión, respeto, tolerancia entre padres e hijos, unirse en oración con la Biblia que transforme la familia y los comprometa en la solidaridad con los demás.
Escuchar a Jesús en las comunidades cristianas es estar siempre abiertas a la misión de educar a los que no tienen esa posibilidad de estudiar, dando su tiempo como maestras, universitarios o estudiantes, proyectándose a la sociedad en que viven. Sin ti, no hay misión. Sal y anuncia a Jesús.
Escuchar a Jesús, es ser su familia, comprometiéndonos como cristianos a vivir en serio nuestra fe con obras, corregir el corazón de la sociedad enferma por la corrupción, poniendo en práctica desde pequeñas acciones, de no ser permisivos ante las coimas, que es contraria a los valores del evangelio. Proteger y cuidar el medio ambiente con campañas y acciones de protección en nuestras comunidades. Ser cristiano es ser de Cristo. Es revestirnos de los mismos sentimientos de Jesús, que estudian y aplican la carta del cuidado de la creación.
¿Cómo nos acercamos cada día para ser la familia de Jesús al encuentro de su Palabra, poniéndola en práctica?
Fr. Héctor Herrera, O.P.

