Lunes 20 de enero de 2020. A. 2ª Semana T.0. DÍA 3. Esperanza: El mensaje de Pablo

Ma. Cristina de la I. Concepción (1906)

1Sm 15,16-23: Obedecer vale más que un sacrificio. Salmo 49: Al que sigue buen camino, le haré ver la salvación de Dios. Mc 2,18-22: Si novio está con ellos; ¿cómo van a ayunar?

Mc 2, 18-22: Jesús con su estilo de vida y de conducta, inquietaba la rigidez y disciplina de los discípulos de Juan y de los fariseos, acostumbrados al ayuno dos veces por semana para alcanzar la perfección en cumplimiento de la Ley (Lv 16,19) Jesús responde ¿Pueden los invitados a la boda ayunar mientras el novio está con ellos?

Jesús es el novio que ha venido para celebrar un nuevo pacto de amor, un banquete que nos une, congrega como hermanos. En el A.T. Dios se presenta como el esposo de Israel (Os. 2,19; Is 54,4-8; Ez 16,7-63). Cuando el novio, que es Cristo, sea asesinado por quienes no soportan la alegría de su vida y el cambio profundo que provoca, entonces los discípulos podrán ayunar. El Papa Francisco nos llama a la reflexión: “Jesús nos habla de fiesta, fiesta esponsal, y dice: ¡pero estamos en tiempo de fiesta! Hay algo nuevo aquí, ¡hay una fiesta! Algo que era anticuado y algo que se renueva, que se hace nuevo. Y es curioso que Jesús al final recurra a la imagen del vino, hasta tal punto que cuando se lee este pasaje no se puede dejar de relacionar esta fiesta esponsal con el vino nuevo de Caná.”

En el fondo, es todo un símbolo, que nos habla de novedad. Sobre todo, cuando Jesús dice: El vino nuevo debe echarse en odres nuevos. Por lo tanto, a vino nuevo, odres nuevos. Aquí está la novedad del Evangelio. Por lo demás, ¿qué nos trae el Evangelio? Alegría y novedad.

El pueblo tenía la ley que le había dado Moisés. También costumbres y pequeñas leyes que habían codificado los doctores, los teólogos. Por eso la Ley los custodiaba, pero eran como prisioneros. El pueblo estaba a la espera de libertad definitiva que Dios daría a su pueblo con su Hijo Jesús.

Por consiguiente, esta es la novedad del Evangelio, es fiesta, es alegría, es libertad. Es precisamente el rescate que todo el pueblo esperaba cuando estaba custodiado por la Ley, pero como prisionero. A vino nuevo, odres nuevos. Nos pide que tomemos odres nuevos, los del Evangelio.

Oración: Día 3: Esperanza: El mensaje de Pablo.

Dios de misericordia, perdidos y desalentados nos volvemos hacia ti.

Inculca en nosotros tu don de la esperanza. Que nuestras Iglesias esperen y se esfuercen por la unidad, por la que oró tu Hijo en la víspera de su pasión.

Pedimos esto por él que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén

Fr. Héctor Herrera O.P.

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