Miércoles 22 de enero de 2020. A. 2ª Semana T.0. DÍA 5. Fortaleza: Partir el pan para el viaje.
Laura Vicuña (1904) Vicente, mártir (304)
1Sm 17,32-33.37.40-51: David venció al filisteo. Salmo 143: Bendito el Señor, mi Roca. Mc 3,1-6: ¿Qué está permitido en sábado?
Mc 3,1-6. Jesús cuestiona la sociedad religiosa de su tiempo, tan aferrada a las reglas del lavado de manos en las comidas y otras observancias meticulosas, como a veces nuestra sociedad, nos quedamos en lo externo, antes que ir a lo interior, a la bondad, a la compasión, misericordia y reconciliación. Mientras los fariseos lo expiaban para ver si sanaba al paralítico en sábado y tener de que acusarlo, Jesús actúa con libertad y dirigiéndose al hombre de la mano paralizada le dice: “Levántate y ponte en medio” (Mc 3,3) y pregunta a sus oyentes ¿Qué está permitido hacer en sábado hacer el bien o el mal? ¿Salvar la vida o dar muerte?
Jesús nos hace la misma pregunta a los cristianos ¿Qué está permitido hacer el bien o el mal? Necesitamos reconciliarnos con respeto para ir creando una cultura del encuentro entre personas que se aman, se respetan, luchan por el progreso y desarrollo del país.
Jesús indignado por la dureza de sus corazones le dice al paralítico: “Extiende la mano y quedó sanado (Mc. 3,5). Fariseos y herodianos quieren acabar con él. Busquemos la unidad entre cristianos: “Ya que Cristo murió por todos, «todos en cierto modo han muerto» (2 Co 5, 14). Muriendo con Cristo, nuestro viejo modo de vida se ha vuelto una cosa del pasado y hemos entrado en una nueva forma de existencia: la vida en abundancia –una vida en la que podemos experimentar consuelo, confianza y perdón, también hoy– una vida que continúa teniendo sentido también después de la muerte. Esta nueva vida es vida en Dios” (CPUC)
Oración. DÍA 5. Fortaleza: Partir el pan para el viaje.
Dios de amor, tu Hijo Jesucristo partió el pan y compartió el cáliz con sus amigos la víspera de su pasión. Que podamos crecer juntos en la comunión. Siguiendo el ejemplo de Pablo y de los primeros cristianos, fortalécenos para construir puentes de compasión, solidaridad y armonía. En el poder del Espíritu Santo, pedimos esto en el nombre de tu Hijo, que entrega su vida para que tengamos vida. Amén.
Fr. Héctor Herrera O.P.

