Martes 02 de Junio de 2020. A. 9ª Semana T.0.
Marcelino y Pedro (304)
2Pe 3,12-15a.17-18: Esperamos un cielo nuevo. Salmo 89: Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Mc 12,13-17: Lo de Dios para Dios
Mc 12,13-17: Fariseos y herodianos, dos grupos enemigos entre sí, se unen para tenderle una trampa a Jesús, sobre el impuesto que el César de Roma, imponía a los pueblos sometidos. Todos tenían que pagarlo, empobreciendo a los pueblos. Pagar el impuesto al emperador tenía doble significado. Pagarlo era someterse y rechazarlo era rebelarse. La postura de los diversos grupos políticos y religiosos estaba dividida.
Jesús desenmascara la hipocresía de sus interlocutores. “Tráiganme una moneda que la vea. ¿De quién es esta imagen y esta inscripción? Del César, contestaron. Y él les replicó den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mc. 12,16-17)
Jesús responde con esa sabiduría y libertad, que le viene de Dios. Es la respuesta, como Iglesia tenemos que dar frente a esta pandemia de coronavirus, cuestionar las estructuras injustas de la sociedad, que adora al dios dinero, sin interesarle a los más excluidos. Al desenmascarar Jesús esta hipocresía, nos enseña claramente: le negaba al César todo poder para dominar y oprimir a su pueblo. Y colocaba a Dios sobre todo poder de este mundo.
Laudato Si, carta del Papa Francisco nos invita a reflexionar como en una cultura del dios beneficio, empresas nacionales, internacionales y sus protectores “políticos” convierten a los países pobres, como el nuestro en una “gran despensa”, extraen nuestros recursos, dejando más pobre el país. Lupita –Guadalupe Campanur- sabía que arriesgaba su vida, cuando en 2011, decidió convertirse en la primera mujer guardabosques del pueblo Cherán, Estado de Michocán en México, invadido por las mafias del narcotráfico. Los árboles habían sido destrozados. Cada noche salían 100 a 200 camiones cargados de troncos. Ante la indiferencia de las autoridades, 50 comunidades indígenas se organizaron para recuperar sus bosques. Lupita fue secuestrada y asesinada, mientras vigilaba los bosques, un 16.1.2018.
Jesús nos muestra al Dios de la vida y de la historia que camina, guía y conduce a su pueblo por los caminos de la verdad, la justicia y la paz. El Dios de Jesucristo es el Dios de la vida que protege y defiende la vida de su pueblo, que cuida e invita al ser humano a cuidar y proteger la creación frente a los césares de hoy que destruyen la vida y el sistema ecológico.
Los gobernantes si quieren seguir el camino de Jesús, tienen que defender la Amazonia, los intereses del pueblo, con la consulta previa, el pago justo de impuestos de las grandes empresas para que se inviertan en salud, educación, trabajo, antes de permitir cualquier explotación de los recursos naturales, cuidando el futuro y el medio ambiente para las generaciones futuras.
¿Tenemos la actitud de Jesús de dar a Dios nuestra vida comprometiéndonos en defensa de la vida y no sacrificar el medioambiente sobre todo después de esta pandemia para defender este don de la creación que Dios ha puesto en nuestras manos?
Fr. Héctor Herrera OP.

