Evangelio del día miércoles 23 de septiembre de 2020 Semana 25 T.O.

Pío de Pietrelcina (1968)

Prov 30, 5-9 Concédeme el pan diario

Salmo 118: Enséñame, Señor, tus leyes.

Lc 9, 1-6: Los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar.

Jesús a los Doce apóstoles les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades. Y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar enfermos. Les dijo: No lleven nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero, ni dos túnicas. Cuando salieron, recorrieron los pueblos anunciando la Buena Noticia y sanando enfermos por todas partes.

Su misión es anunciar el reino de Dios. Los signos que los acompañarán de esta presencia del reino es sanar a los enfermos y expulsar los espíritus inmundos.

La misión de los discípulos es la misma misión de Jesús. Es llevar el Evangelio y sanar los enfermos, solo será posible desde una actitud de total desprendimiento de cosas materiales y su predicación tiene que ser signo de la generosidad de quienes los reciban. En el anuncio del reino habrá aceptación, acogida de parte de algunos y también el rechazo y la persecución de parte de otros, confiando siempre en Dios, a imitación del Maestro, enviado por el Padre.

Hoy nuestra misión evangelizadora es ir creando una cultura de una espiritualidad que cuide y proteja la ecología humana como nos dice el Papa Francisco: “La educación en la responsabilidad ambiental puede alentar diversos comportamientos que tiene una incidencia en el cuidado del ambiente, como evitar el uso de material plástico y de papel, reducir el consumo de agua, separar los residuos, cocinar sólo lo que razonablemente se podrá comer, tratar con cuidado a los demás seres vivos, plantar árboles, apagar las luces innecesarias. Todo esto es parte de una generosa y dignidad creatividad. El hecho de reutilizar algo en lugar de desecharlo rápidamente, a partir de profundas motivaciones, puede ser un acto de amor que exprese nuestra propia dignidad” (L.S. 211)

Nos preguntamos, ¿qué pedimos a Dios en nuestras oraciones, aceptación libre o complacer nuestros egoísmos? ¿Cómo cumplimos nuestra misión como cristianos en la defensa de la vida y de la ecología?

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