Viernes 15 de enero de 2021. Ciclo B. 1ra Semana T.O.
Pablo (342)
Heb 4, 1-5.11: Dios descansó el séptimo día
Salmo 77: No olviden las acciones de Dios
Mc 2, 1-12: Jesús perdona y sana a un paralítico
No hay nada en esta vida que no pueda ser manipulado, traicionado y pervertido. Nada se escapa a esta realidad ni aquello que creemos lo más santo: Dios. Los seres humanos, a lo largo de la historia, hemos sido capaces de pervertir la idea de Dios. Y las religiones han jugado un papel determinante en esa desfiguración. Jesús muestra el verdadero rostro de Dios y lo desvincula de cualquier situación deshumanizante que puedan padecer las personas o grupos humanos. Jesús indica, con las palabras que pronuncia sobre el paralítico, que su Padre no es el dios de la muerte, la enfermedad y las cadenas deshumanizantes que predican los letrados. Dios es el libertador de toda cadena que paraliza, es el garante y defensor de la vida digna. Dios es el que invita, propone y da la vida en plenitud, pero no sólo como vida eterna, sino primero como vida terrena, en el aquí y en el ahora. Eso fue lo que hizo Jesús con el hombre paralítico que le presentaron.

