Jueves 25 de marzo de 2021. V semana. Ciclo B, Tiempo de Cuaresma
La Anunciación del Señor
Is 7, 10-14; 8, 10: La virgen está encinta
Salmo 39: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad
Heb 10, 4-10: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad”
Lc 1, 26-38: Concebirás y darás a luz un hijo
El anuncio de un nacimiento siempre ha de ser motivo de inmensa alegría. En algunos libros de la Biblia, esos anuncios ocurren en momentos de crisis, cuando el pueblo se ve sojuzgado y se vuelve necesaria una intervención especial de Dios. Será un niño el que traiga la liberación; es la semilla de la esperanza, porque sin ella, el pueblo terminará por fenecer. El entorno de los relatos de anunciación de un nacimiento es de un espíritu nacionalista que añora una transformación radical. Lo mismo trasuda el relato de Nazaret. Los nacionalismos se encuentran en un momento efervescente, por ilusorio que parezca. Cuando los movimientos de globalización de bienes y personas parecen marcar el futuro de las sociedades, hay un impulso que busca la prevalencia de lo particular y local. En esta tensión conviene no perder los valores locales en aras de lo universal. Es responsabilidad nuestra fomentar lengua, música, creencias, costumbres, vestido, medicina, pintura y otras expresiones de las culturas autóctonas. ¿Cómo impacta la fe cristiana en las formas y expresiones locales?
F/ Editorial Claretiana

